¿Gripe A, B, covid-19 o resfriado?: «Tras la gripe A permanece un cansancio que con la gripe B no aparece»

Laura Inés Miyara
Laura Miyara LA VOZ DE LA SALUD

ENFERMEDADES

Los síntomas de la gripe A y los de la gripe B pueden variar ligeramente.
Los síntomas de la gripe A y los de la gripe B pueden variar ligeramente. iStock

Los expertos aseguran que la gripe A es la variante más intensa, con síntomas que se pueden prolongar durante semanas incluso después de expulsar el virus

02 feb 2026 . Actualizado a las 19:14 h.

Con la bajada de las temperaturas, las borrascas y las lluvias intensas que han azotado al territorio gallego durante las últimas semanas, hemos pasado la mayor parte del tiempo en interiores. Estas condiciones generan el caldo de cultivo perfecto para la circulación de virus respiratorios como la gripe o el covid-19. Pero no todas las infecciones respiratorias son iguales. Analizamos junto a los expertos el panorama y explicamos cómo diferenciar virus como la gripe A o la gripe B de un resfriado o una infección por covid, qué hacer en cada caso y cuándo es momento de acudir al centro sanitario.

Predominio de la gripe A

Las enfermedades respiratorias alcanzan su pico todos los años en la temporada invernal. El doctor Lorenzo Armenteros del Olmo, portavoz de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), que ejerce como médico de familia en Lugo, observa que, frecuentemente, «se incrementan los casos cuando hemos tenido temperaturas más bajas». 

El doctor Jesús Sueiro Justel, miembro de la Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria (Agamfec), explica que, a partir del año 2020, con la aparición del covid-19, «las epidemias se han trastocado un poco. Antes, los virus venían en oleadas delimitadas en el tiempo, mientras que hoy está todo más mezclado». Durante esta temporada, el experto de Agamfec está viendo «covid-19, gripe y virus sincitial», pero señala que los números de casos pueden no ser completamente fieles a la realidad del comportamiento de estas enfermedades, ya que muchos individuos pueden estar afectados con síntomas leves y, por tanto, no acudir a consulta.

La fotografía actual de la patología infecciosa respiratoria en Galicia refleja una mayor proporción de gripe A. «Esto no quiere decir necesariamente que haya más casos, sino que es un poco más agresiva, y por eso la vemos más en consulta. Esta es la que está dando más la lata, mientras que el covid parece presentarse como un catarro flojo», describe Sueiro.

«Si hay alguna complicación hospitalaria, generalmente, es por gripe A. Esta variante tiene, además, una sintomatología posviral mayor. Es característico que tras la gripe A permanezca un cansancio que alguien que ha tenido la gripe B no lo tiene», describe Armenteros. Esta fatiga puede prolongarse durante días o incluso semanas después de que el virus haya sido expulsado del organismo.

Además, esta variante suele dar más síntomas a nivel digestivo: náuseas, vómitos o diarrea. «Y la posibilidad de neumonía, bien viral o bien complicación bacteriana, es mucho mayor en la gripe A, de la misma manera que las complicaciones cardíacas», apunta Armenteros. «Podríamos decir que es una gripe mucho más compleja, más intensa, donde interviene mucho el grado de inmunidad que tenga la persona. Dependiendo de esto, puede ser más o menos grave», resume.

Encuentre las diferencias

Los virus de la influenza tipo A y tipo B son los causantes de las epidemias estacionales de gripe. La Organización Mundial de la Salud (OMS) las describe como «brotes estacionales que circulan cada invierno». Los síntomas suelen aparecer entre uno y cuatro días después de la exposición.

En cambio, el resfriado común generalmente se presenta como una infección leve de las vías respiratorias superiores, provocada por rinovirus. Suele manifestarse con congestión, estornudos, secreción nasal o malestar leve. En estos casos, los síntomas principales se localizan a nivel nasal y pueden parecerse a los de otras infecciones virales, pero la magnitud, duración y gravedad suelen ser menores. Suele aparecer de forma más gradual, a lo largo de unas 72 horas.

En cuanto al covid-19, provocado por el virus SARS-CoV-2, sigue siendo un riesgo para los individuos de grupos vulnerables, como lo son las personas mayores, las inmunosuprimidas o los bebés. Se trata de una enfermedad respiratoria que puede variar desde asintomática a grave o mortal. Sus características se han ido modificando con sus sucesivas variantes. Los síntomas aparecen habitualmente entre dos y 14 días después del contagio.

Si bien muchos síntomas se pueden superponer, como la fiebre, la tos, la congestión nasal, el dolor de garganta, la fatiga o el dolor muscular, existen algunas claves para diferenciarlas:

  1. La pérdida repentina del olfato o gusto es más típica del covid-19 que de la gripe
  2. El resfriado en raras ocasiones provoca fiebre alta o dolores musculares intensos; esos síntomas suelen estar más bien en la gripe o covid
  3. La gripe tiende a aparecer de forma más súbita y con más intensidad que un resfriado

Con todo, Sueiro señala que los síntomas pueden variar ampliamente dependiendo de las condiciones de cada persona. «Incluso una misma infección, con el mismo virus, que se contagia en una familia puede provocar cuadros totalmente distintos en cada miembro. Uno lo puede llevar estupendamente con un paracetamol y un pañuelo, mientras que otro está hecho polvo», ilustra.

Para el experto de la Agamfec, más que identificar el patógeno, es importante saber detectar cuando un caso puede ser de mayor vulnerabilidad: «La edad y las patologías previas, como cardiopatías, diabetes, EPOC o bronquitis crónicas, son factores de riesgo. No es lo mismo una gripe a los 18 años que a los 90».

Pero también hay signos clínicos que funcionan como señales de alarma, sobre todo aquellos vinculados a una mala respiración: una baja saturación de oxígeno, ruidos al respirar, tos o fatiga. «Todo ello indica que el pulmón está siendo invadido por el virus, está generando problemas y secreciones que pueden formar una neumonía», advierte.

El impacto de la vacunación

La campaña de vacunación que se ha llevado a cabo esta temporada en Galicia, con el programa piloto de inmunización a niños en colegios, se suma al nuevo ensayo clínico con la vacuna frente al virus respiratorio sincitial, ya aprobada. El doctor Jesús Sueiro subraya la importancia de estas inmunizaciones. «El hecho de que una vacuna no impida al 100 % desarrollar una enfermedad no quiere decir que no sea útil. Muchas veces, aunque no evite una gripe, puede atenuarla y prevenir la transmisión. No es lo mismo pasar una gripe con 40 grados de fiebre que pasarla con un catarro ligero con 37,5 y un poco de tos», señala.

«Este año, la campaña será más eficaz al haber vacunado a los niños, que se convierten generalmente en vectores familiares, porque en ellos la gripe es más solapada. No da síntomas tan intensos como en el adulto, tienen un período de incubación más largo, pero que en ese período de incubación son muy contagiosos», explica Armenteros.

Cómo actuar ante los primeros síntomas

Los expertos recomiendan no acudir al médico inmediatamente. Lo mejor, salvo que haya sintomatología intensa y problemas respiratorios, es darle un margen de 48 horas al cuerpo para que luche contra el virus. «Podemos utilizar fármacos que la propia Organización Mundial de la Salud recomienda: el paracetamol o el ibuprofeno, si no tenemos contraindicación, y siempre a las dosis más bajas, paracetamol de 650 miligramos o ibuprofeno de 400», aconseja Armenteros.

Hay que tener en cuenta que, para los virus, está desaconsejado el consumo de antibióticos: no son efectivos y pueden tener riesgos si se los utiliza sin receta. «No hay ningún medicamento que prevenga ni el catarro ni la gripe. La mejor prevención es una buena alimentación, una buena higiene del sueño, una realización de ejercicio, una buena hidratación y tener nuestro sistema inmunitario en buenas condiciones. El cuerpo humano es una máquina casi perfecta que responde a estos hábitos», asegura en este sentido la farmacéutica Paula Briones.

Laura Inés Miyara
Laura Inés Miyara
Laura Inés Miyara

Redactora de La Voz de La Salud, periodista y escritora de Rosario, Argentina. Estudié Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario y en el 2019 me trasladé a España gracias a una beca para realizar el Máster en Produción Xornalística e Audiovisual de La Voz de Galicia. Mi misión es difundir y promover la salud mental, luchando contra la estigmatización de los trastornos y la psicoterapia, y creando recursos de fácil acceso para aliviar a las personas en momentos difíciles.

Redactora de La Voz de La Salud, periodista y escritora de Rosario, Argentina. Estudié Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario y en el 2019 me trasladé a España gracias a una beca para realizar el Máster en Produción Xornalística e Audiovisual de La Voz de Galicia. Mi misión es difundir y promover la salud mental, luchando contra la estigmatización de los trastornos y la psicoterapia, y creando recursos de fácil acceso para aliviar a las personas en momentos difíciles.