Trump arma el Escudo de las Américas como coalición militar contra los narcos
INTERNACIONAL
Reúne a 12 presidentes latinoamericanos de derechas y les ofrece sus misiles
08 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, convocó este sábado a doce líderes latinoamericanos de derechas para reforzar su influencia en el sur y «recuperar su patio trasero», según calificó la región el secretario de Guerra, Pete Hegseth. La cumbre del Escudo de las Américas, destinada a «promover la libertad, la seguridad y la prosperidad», contó con la participación de mandatarios conservadores afines al republicano, como el argentino Javier Milei, el chileno José Antonio Kast y el salvadoreño Nayib Bukele, ante quienes el magnate aseguró que Cuba está «en sus últimos momentos» y que tendrá «una gran vida nueva» tras la caída del régimen. Los gobiernos progresistas de México, Brasil y Colombia no fueron invitados.
Desde un resort en Miami, Trump afirmó que el secretario de Estado, Marco Rubio, negocia ya con La Habana el futuro de la isla, y añadió que espera «con entusiasmo el gran cambio que pronto llegará», en previsión de la caída del gobierno comunista, aunque dejó claro que su «foco ahora mismo» está en la guerra de Irán.
En su intervención, anunció la creación de una «coalición militar» contra los carteles del narcotráfico que operan en América Latina, a los que atribuye la entrada de drogas en su territorio. El republicano avanzó que utilizará «fuerza militar letal para destruirlos», tras tachar a México de epicentro de esta lacra, y criticar a su presidenta, Claudia Sheinbaum, por rechazar su ayuda. De hecho, el estadounidense ofreció sus misiles a los dirigentes latinoamericanos: «Algunos de ustedes están en peligro. Si quieren podemos utilizar nuestros misiles. ¡Bum! Son muy precisos. Justo en el salón y fin de la persona del cartel».
Desde Florida, Trump también informó del reconocimiento oficial del nuevo Gobierno de Venezuela, liderado por Delcy Rodríguez, un acercamiento por el que dijo sentirse «complacido». El mandatario aseguró que Washington y Caracas restauraron el jueves pasado las relaciones diplomáticas, rotas en el 2019, y sostuvo que EE.UU. está «consiguiendo una transformación histórica» en la nación.
El republicano aprovechó la reunión para advertir de que no va a permitir que «la influencia extranjera hostil logre establecerse en este hemisferio, eso incluye al canal de Panamá». Las relaciones con este país centroamericano han sido tensas desde los primeros meses del segundo mandato de Trump, cuando amenazó con recuperar el estrecho por una supuesta inferencia de China, acusación que el Ejecutivo panameño rechazó. Entonces exigió a Washington no involucrar al país en su disputa geopolítica con Pekín. En este sentido, el magnate subrayó la importancia estratégica de la vía marítima en su versión renovada de la Doctrina Monroe, rebautizada como Doctrina Donroe, con la que justifica la intervención estadounidense en el continente americano.
La anécdota llegó cuando, frente a una mayoría de hispanohablantes, Trump despreció su lengua. «No voy a aprender su maldito idioma», exclamó entre risas.