Pakistán declara la «guerra abierta» a Afganistán, bombardea Kabul y Kandahar y reivindica 133 muertes

T. Nieva MADRID | COLPISA

INTERNACIONAL

Las fuerzas pakistaníes han destruido «más de 80 tanques, piezas de artillería y vehículos blindados», así como 27 puestos talibanes, a los que ha sumado otros nueve capturados

27 feb 2026 . Actualizado a las 15:02 h.

El Gobierno de Pakistán ha bombardeado la capital de Afganistán, Kabul, además de otras localidades, según ha anunciado esta madrugada, cuando se ha atribuido la muerte de al menos «133 talibanes afganos y más de 200 heridos» en un conflicto que el ministro de Defensa pakistaní, Jawaya Asif, ha calificado ya como una «guerra abierta». «Se estiman muchas más bajas en ataques contra objetivos militares en Kabul, Paktia y Kandahar», ha afirmado el ministro de Información pakistaní, Ataulá Tarar, en un informe difundido en redes sociales sobre la operación bautizada como Ira de la Verdad.

Tarar ha afirmado que las fuerzas pakistaníes han destruido «más de 80 tanques, piezas de artillería y vehículos blindados», así como 27 puestos talibanes, a los que ha sumado otros nueve capturados. En cambio, el portavoz del Gobierno afgano, Zabihulá Muyahid, ha negado estos datos: «Nadie ha resultado herido», aunque ha confirmado que «el cobarde ejército pakistaní ha bombardeado algunos lugares de Kabul, Kandahar y Paktia».

A su vez, el ministro de Defensa de Pakistán, Jawaya Asif, ha acusado a los talibanes de haberse convertido «en un aliado de la India», pese a que, según él, «el papel de Pakistán en el pasado ha sido positivo». «Ha acogido a 5 millones de afganos durante 50 años. Incluso hoy, millones de afganos se ganan la vida en nuestra tierra», ha defendido.

La situación ha escalado horas después de que el portavoz de los talibanes anunciara que el Ejército afgano hubiera comenzado a atacar «bases e instalaciones pakistaníes a lo largo de la Línea Durand» -que marca el límite entre ambos estados por sus 2.640 kilómetros de longitud- «en respuesta a las insurrecciones de los círculos militares». Poco después, en una actualización de estas operaciones militares, el Ministerio de Defensa afgano ha informado en un comunicado de «intensos bombardeos hacia el este y el sureste» de la frontera, concretamente «cerca de las provincias de Paktika, Paktia, Khost, Nangarhar, Kunar y Nuristán».

En dichos ataques, «han muerto 55 soldados pakistaníes y se han capturado dos bases y 19 puestos» de las fuerzas de Islamabad, según los datos de la cartera afgana, que ha afirmado haber capturado con vida «a varios» y también haber trasladado a Afganistán los cuerpos de algunos militares de Pakistán. Asimismo, el Ministerio ha indicado que los combates han tenido una duración de cuatro horas y que han cesado a medianoche «por orden del Jefe de Estado Mayor del Emirato Islámico». Por contra, también ha reconocido la muerte en combate de ocho militares afganos, al tiempo que ocho han resultado heridos y trece civiles «también han resultado heridos en el ataque con misiles del enemigo contra un campo de refugiados en Nangarhar, entre ellos mujeres y niños».

La intensificación de las hostilidades viene de un contexto de ya tenso entre ambos países y en el que Kabul denunció el lunes ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas bombardeos ejecutados por Pakistán contra el país durante el fin de semana, unos ataques que se saldaron con la muerte de más de una decena de civiles y que Kabul alegó que tenían como objetivo «campamentos y escondites terroristas» del grupo armado Tehrik-i-Taliban Pakistan, conocido como los talibán pakistaníes, y del grupo yihadista Estado Islámico, en una operación de respuesta a los recientes ataques suicidas que han tenido lugar en suelo pakistaní.