La OTAN lanza una operación Centinela del Ártico para calmar las ambiciones anexionistas de Trump sobre Groenlandia

La Voz, A. Bustos REDACCIÓN, MOSCÚ / LA VOZ, COLPISA

INTERNACIONAL

Soldados daneses en Groenlandia.
Soldados daneses en Groenlandia. Stoyan Nenov | REUTERS

Rusia amenaza «contramedidas» si se militariza la isla danés

18 feb 2026 . Actualizado a las 21:33 h.

La OTAN lanzó este miércoles la operación Centinela del Ártico para reforzar la presencia militar en la región tras la crisis abierta por Donald Trump con sus pretensiones de hacerse con el control de Groenlandia. La misión es el resultado del acuerdo alcanzado en Davos por el presidente estadounidense y el secretario general aliado, Mark Rutte, en la que pactaron que la Alianza Atlántica asumiera colectivamente mayor responsabilidad en la defensa del Ártico ante los retos que plantea el creciente interés de China y Rusia en la zona.

Centinela del Ártico estará dirigida por el Mando Conjunto de Fuerzas de Norfolk en Virginia (EE.UU.), que desde diciembre ya era responsable de la región ártica. «Norfolk es el puente entre Norteamérica y Europa, defendiendo los accesos estratégicos entre los dos continentes y mucho más», afirmó el comandante supremo aliado en Europa, el general estadounidense Alexus G. Grynkewich, en un comunicado. Añadió que esta operación «aprovechará la fortaleza» de la OTAN para proteger «la región ante la actividad militar de Rusia y el creciente interés económico de China».

Poco después del anuncio oficial de la misión, Mark Rutte valoró desde Bruselas el lanzamiento de Centinela del Ártico, detallando que aprovecha las fortalezas de la Alianza al reunir «bajo un enfoque operativo común todas las actividades de la OTAN» y de los aliados en el Alto Norte. Lo «realmente nuevo» de esta iniciativa es que, «por primera vez, reuniremos todo lo que hacemos en el Ártico bajo un solo mando», afirmó un día antes de la reunión de ministros aliados de Defensa que tiene lugar este jueves en Bruselas. Para el jefe de la Alianza, la operación aunará «inicialmente» maniobras ya desplegadas en el Ártico por países como Dinamarca y Noruega. Rutte se refiere a los ejercicios Resistencia Ártica bajo mando danés y en la que participaron hasta ocho países europeos en plena crisis por Groenlandia y que provocó la indignación de Trump cuando amenazó a los aliados con nuevos aranceles. A estas le seguirán las maniobras Cold Response (Respuesta Fría) de Noruega, para las que ya han comenzado a llegar tropas aliadas.

Rutte se congratuló que, de este modo, la OTAN deja clara su «determinación de garantizar la seguridad del Ártico» y de todos los países de la Alianza Atlántica. Considera que coordinando todo lo que los Estados miembro hacen en la región, se pueden aprovechar de manera «mucho más eficaz» sus misiones y lograr «un mayor impacto», cubriendo «cualquier laguna» que se detecte.

Amenazas del Kremlin

El mismo día que se anuncia el despliegue de la operación Centinela del Ártico, Rusia lanzó toda una amenaza ante una hipotética militarización del territorio groenlandés por parte de algunos países o de la OTAN para frenar los intereses de Rusia o China en la zona. El ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, señaló que llegados a ese escenario Moscú «tomará contramedidas adecuadas, incluso de naturaleza técnico-militar». Aseguró que «Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia deben entenderse por sí mismos», pero emplazó a Copenhague a «tener en cuenta las opiniones de los residentes de la isla».

El Kremlin ha negado tener intención alguna en Groenlandia, a diferencia de los deseos anexionistas que ha expresado el presidente Donald Trump y que han disparado la tensión en la isla. «El Ártico debe seguir siendo una zona de paz y de cooperación», subrayo Lavrov. Rusia controla en torno a la mitad de esta frontera, donde nunca ha habido un conflicto de grandes dimensiones. Sin embargo, Moscú sigue con atención lo que hacen sus vecinos y en los últimos años ha tomado medidas para supervisar los movimientos en la zona, como la instalación de nuevos radares -previstos para el 2027- o la incorporación de más rompehielos a la Flota del Norte en el 2024 y el 2025.