Líbano estrena Gobierno, tras tres meses de protestas

A. Medina BEIRUT / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

MOHAMED AZAKIR | Reuters

El primer ministro designado, Hasán Diab, anunció un nuevo Ejecutivo con 20 ministros que deberá enfrentarse a la crítica situación económica y al descontento en las calles

22 ene 2020 . Actualizado a las 10:29 h.

Tras tres meses sin gobierno, el primer ministro designado Hassan Diab anunció ayer un nuevo ejecutivo de 20 ministros. Un gobierno ‘light’ comparado con los 30 ministros de la legislatura de Saad Hariri, quien se vio forzado a dimitir el pasado 29 de octubre tras el estallido social contra la élite política. 

En su comparecencia, Hassan Diab, afirmó que había escuchado la voz de la calle contra «los corruptos» y que todos los ministros de su gobierno son «tecnócratas y alejados de la política», una de las principales exigencias de los manifestantes.  

A favor de Diab, musulmán suní y ex ministro de educación, está el hecho de que no pertenece a la élite política, pero solo le apoya el bloque 8 de Marzo, liderado por el partido chií Hezbolá y el cristiano Movimiento Patriótico Libre (cercanos a Teherán y Damasco); y no el bloque ‘14 de Marzo’ encabezado por el Partido Futuro de Hariri (cercano a Riad y gobiernos occidentales). Y Líbano acostumbra a tener gobiernos de consenso dado su complejo mosaico confesional.

La sombra de la influencia iraní y saudí es palpable en Líbano y éste es un momento de alta tensión regional tras el asesinato por parte de Estados Unidos del general iraní Qassem Soleimaní.   

En clave interna, los manifestantes exigen la reforma de la ley electoral para acabar con el reparto de escaños por sectas religiosas y convocar elecciones anticipadas. Diab prometió «estudiar» la reforma de la ley electoral, pero no precisó una posible fecha para comicios. 

El nuevo ministro de Economía, Raul Nehme, tiene una de las carteras más complicadas ya que urge un plan de rescate económico. Líbano está sumido en una espiral de deuda pública de 82 billones de dólares equivalente al 155% de su PIB.  La degradación de la deuda pública a bonos basura por varias agencias de calificación podría conducir al país a la quiebra. Con la lira libanesa en caída libre en el mercado paralelo, los libaneses ven sus salarios depreciarse hasta un 40 %, y la falta de dólares dificulta a negocios importar suministros. 

El nuevo ministro de Interior, Mohammad Fahmy, obtiene una cartera complicada, ya que la violencia ha aumentado en las calles, con 300 manifestantes heridos y un centenar de detenidos en la última semana

Aunque decenas de manifestantes se concentraron frente al parlamento minutos antes de que se anunciara el Gobierno, es pronto para calibrar la respuesta de la calle. El miércoles estaba convocado un lanzamiento de bolsas de basura al Parlamento, edificio que desde el inicio de las protestas se ha convertido en una ciudadela -con muros y alambre de espino- inaccesible a los manifestantes. La incógnita reside ahora en ver si el Gobierno es capaz de cerrar la brecha entre la ciudadanía y sus instituciones.