De testigo de boda en Moscú a moneda de cambio en un canje de espías

Especulan con el intercambio del exmarine Whelan con una abogada clave en la trama del Rusiagate

Paul Whelan tiene pasaporte de Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido e Irlanda
Paul Whelan tiene pasaporte de Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido e Irlanda HANDOUT

REdacción / la Voz

Suena a película de espías, pero no lo es. La trama podría ser un bombazo en los cines. El exmarine estadounidense nacido en Otawa (y con pasaporte también del Reino Unido e Irlanda) Paul Whelan se encontraba en Moscú para, según su versión, asistir como testigo a la boda de un compañero de aventuras. Pero los servicios rusos no se creyeron el argumento y lo detuvieron el mes pasado. Este viernes, Rusia anunció que Whelan está acusado de espionaje, delito que puede acarrearle hasta 20 años de cárcel.

Whelan se encuentra en la prisión preventiva del distrito moscovita Lefortovo y su acusación llega justo al mismo día en que Moscú exigió a Washington «explicaciones claras» sobre la inculpación en Estados Unidos de la abogada rusa Natalia Veselnitskaya, quien se había reunido en el 2016 con varios miembros del equipo de campaña de Donald Trump y es una de las piezas clave de la trama del Rusiagate, pues ofreció al republicano información comprometida sobre Hillary Clinton.

Veselnitskaya, que se enfrenta a un máximo de 10 años de prisión si es condenada (se niega a viajar a Nueva York para evitar ser detenida), cuenta con buenas relaciones en el Kremlin, por lo que algunos expertos consideran que la detención de Whelan podría ser una herramienta de presión para que Moscú recuperase los hábitos de la guerra fría y se produjese un intercambio de espías y acusados. Nos solo la abogada se beneficiaría, sino que también lo harían otros ciudadanos rusos detenidos en Estados Unidos acusados de espionaje.

«Quiero subrayar que el tema del intercambio de Paul Whelan por algún ciudadano [nuestro] arrestado en el extranjero no está sobre la mesa ahora», aseguró Maria Zajárova, portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, en un intento de acabar con las especulaciones sobre esa posibilidad difundidas por medios de comunicación, a los que acusó de difundir noticias «falsas», en la más pura estrategia de Trump.

La portavoz volvió a criticar a las autoridades estadounidenses por la detención del ruso Dmitri Makarenko en las islas Marianas del Norte un día después del arresto de Whelan en Moscú. EE.UU. acusa al ruso de ocho delitos de tráfico ilegal de material de defensa, por los que podría ser condenado a 45 años de cárcel.

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