Lisboa se pone la ropa de fiesta

Begoña Íñiguez LISBOA

INTERNACIONAL

begoña iñiguez

La capital lusa vivirá hoy su noche más mágica, la de San Antonio

12 jun 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Decir San Antonio es decir Lisboa, ya que el patrón de la capital portuguesa nació aquí, muy cerca de su (catedral), en pleno barrio de Alfama, en 1191, donde vivió sus primeros años antes de trasladarse a Padua (Italia), ciudad en la que falleció en 1231. Los lisboetas tienen autentica veneración hacia su patrón, al que llaman San Antonio de Lisboa, y no de Padua como se le conoce mundialmente. Desde hace varios siglos es una arraigada tradición celebrar por todo lo alto, en el barrio que vio nacer al santo, y en el que antiguamente vivían los pescadores, la noche previa a su festividad, que se conmemora mañana siguiendo las tradiciones más populares.

Es por ello que cuando se ponga el sol, como cada 12 de junio, millares de personas inundarán las empinadas y típicas calles de Alfama, adornadas desde hace días con alegres guirnaldas de colores y plantas de manjerico (albahaca) para participar en los numerosos arraiales (sardiñadas) que las asociaciones de vecinos y particulares organizan en cualquier espacio disponible, al son de la música popular y cómo no, del fado, ya que algunos de los locales de música tradicional más conocidos de Lisboa se encuentran en el barrio de Alfama.

¿Qué tiene de especial San Antonio para que cada año atraiga a más gente y no decaiga nunca? «La esencia y la autenticidad», comentaba hace unos días una amiga gallega que reside en Lisboa hace años. «Es lo mismo que si nos preguntan a nosotros lo que tiene el San Xoán», explicaba. Sin duda la noche de hoy es mágica y cualquiera que conozca Lisboa notará las diferencias al instante: el olor a sardinas asadas, a bifana, un bocadillo de filete de cerdo a la parrilla, y a manjericos inundan no solo Alfama sino el resto de los principales barrios de Lisboa: Baixa, Graça, Bica, Madragoa, Barrio Alto y Campo de Ourique. Quien prefiera comer las sardinas con más tranquilidad, y no esperar tanto por su elaboración, podrá participar en los numerosos arraiales que se han organizado fuera de Alfama. Otro de los atractivos de la noche es que se vive exclusivamente en la calle y es apta para todos los bolsillos y clases sociales, que se mezclan hasta el amanecer en un maridaje único que no quiere acabar. Por un euro se puede comer una sardina con pan de milho y por el mismo precio beber una Imperial, la cerveza favorita de los portugueses. A quienes no le gusten las sardinas podrán optar por las deliciosas bifanas, por unos dos euros, chorizo asado, o la ensalada de pimientos. 

Las famosas bodas

Aunque no todo queda en la comida y en la bebida. Este mediodía, como viene ocurriendo desde hace medio siglo, se celebran las bodas de San Antonio, una iniciativa del Ayuntamiento de Lisboa y de varias empresas de la ciudad, que pagan todos los gastos de la boda a 16 parejas sin recursos que residen aquí, y que se casan comunitariamente en la Catedral de Lisboa y en el Ayuntamiento.

Esta noche, a la misma hora que comienzan a llenarse los arraiales, se celebran las denominadas Marchas populares, los coloridos desfiles de los barrios de Lisboa, por la Avenida da Liberdade. Durante todo el año los participantes de cada barrio preparan a conciencia su vestuario, su coreografía y la música con la que convencer al jurado, y al público que llena la avenida, desde horas antes, con el objetivo de llevarse el primer premio. El colofón a la fiesta lo pondrá mañana la tradicional procesión con la imagen del santo, desde su casa natal, donde hoy se encuentra el museo de San Antonio. La procesión recorre las estrechas calles de Alfama hasta llegar a la Ermita de Nuestra Señora da Graça. La cuenta atrás ha comenzado en Lisboa.