«Correa no ha robado nada, pero sus ministros seguro que sí lo han hecho»
INTERNACIONAL
Ecuador elige mañana nuevo presidente con un país donde aumenta la brecha entre barrios ricos y pobres
18 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Talleres ennegrecidos por el hollín. Pequeñas viviendas de dos alturas. Verjas que chirrían al abrirse. Calderón es un barrio popular situado al norte de Quito. La capital ecuatoriana se expande veloz, creando zonas de clase media baja en su cinturón.
De repente, un estruendo. Alguien lanza consignas a través de un megáfono. Son los últimos coletazos de la campaña electoral. La oposición espera arrebatar el gobierno a Alianza País, el partido de Rafael Correa, en los comicios de mañana. Si eso sucede, no será por las urnas de Calderón. El barrio es una auténtica plaza fuerte oficialista.
«Gracias a Correa pude volver a Ecuador», explica el vecino Cristian Pascual. Votará al candidato oficialista, Lenín Moreno. Estuvo viviendo 13 años en España. «Volví acogiéndome al programa de inmigrante retornado. Me dieron un préstamo y logré montar una empresa».
Su determinación es firme. «Cuando me fui, en este país todo lo compraba el dinero. Quien tenía plata se saltaba la burocracia. Ahora todos somos iguales. Además, hay mucha más seguridad. El sueldo mínimo se triplicó», subraya.
Frente a un tramo de la carretera Panamericana se encuentra la humilde tiendecita de María Inlaso. Ella también votará por Moreno. Agradecerá así la pensión que le dan a su madre. Se trata de una paga de 50 euros. «Antes no existía. También nos dan gratis los uniformes y los libros escolares», apunta.
Junto al negocio hay un pequeño taller. Lo gestiona Fausto López. No le gusta ningún candidato. «Nadie ha cumplido las expectativas de la clase media baja», lamenta el empresario.
Le preocupa la corrupción estatal. La multinacional brasileña Odebretch llegó a pagar más de treinta millones de euros en sobornos en Ecuador: «A Correa no lo considero un mal funcionario, pero a su alrededor solo hay corruptos».
Impuestos disparados
En Calderón también hay quien va a votar por el principal candidato opositor, el banquero Guillermo Lasso. «Los impuestos están por las nubes. No nos dejan exportar nuestras mercancías. La privatización que propone Lasso será buena para el país. Reduciremos deuda», comenta Ronaldo Carranza en su vetusto taller.
Guillermo Lasso es el candidato favorito en las zonas más acaudaladas de la ciudad. La avenida Federico González Suárez es uno de esos lugares de largas arboledas, tiendas chic y altos edificios con vistas al valle.
El rechazo a Correa es clamoroso en la zona. «Es un resentido social. El poder le tostó el cerebro. Dicen que este es el país con menos desempleo de América Latina. Eso es absolutamente mentira», clama la empresaria Lucía Córdova.
«Correa es un falso, un corrupto y un prepotente», señala el gestor Francisco Arcos. Cree que el presidente no ha aprovechado el alto precio del petróleo que disfrutó el Ecuador durante años. «Ha habido avances en infraestructura, pero no se ha creado el tejido social que necesita el país para crecer sosteniblemente», declara. Votará por Lasso, como otro vecino de la zona, el empresario Rafael Mérida. «Correa no ha robado nada, pero sus ministros sí lo han hecho. Yo conozco a Lenín Moreno y, por la preparación que él tiene, espero que sepa enfrentar a los corruptos», afirma, dando por hecha la victoria del oficialista.