La gran apuesta de la nueva primera ministra británica girará en torno al «brexit» pues 16 de ellos hicieron campaña por la salida del Reino Unido del bloque común
15 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Con 23 ministros confirmados, queda claro que la gran apuesta de la nueva primera ministra británica, Theresa May, girará en torno del brexit pues 16 de ellos hicieron campaña por la salida del Reino Unido del bloque común. Su primer paso es viajar el viernes a Escocia, confirmando su compromiso por mantener unido al Reino Unido.
No lo tendrá fácil. Allí la líder Nicola Sturgeon, defiende una relación especial de Escocia en la UE ante la mayoría que obtuvo el Remain en las urnas y pone sobre la mesa la celebración de un segundo referendo independentista. Sturgeon asegura que felicitará a la primera ministra y se muestra confiada de poder tener con Londres una relación constructiva, pero subraya que tienen «profundas diferencias políticas».
May, que el jueves recibió la llamada de Obama, hizo los anuncios de sus nuevos ministros a cuentagotas y confirmó que no cuenta con muchos del equipo de Cameron, como la hasta ahora responsable de Educación, Nicky Morgan, y el titular de Economía, George Osborne. Se ha interpretado como un intento de evitar ser vista como continuista de su antecesor.
El nombramiento de Johnson en Exteriores recibió muchas críticas de los políticos británicos. Sin ir más lejos, la laborista Yvette Cooper sugirió que responde a la necesidad de May de tener «un culpable» si las negociaciones del brexit no tienen éxito. Una de las posibles explicaciones que se han dado es evitar que más votantes conservadores se vayan al euroescéptico UKIP.
Finalmente, May no tuvo clemencia con el titular de Justicia, Michael Gove y no le perdonó su traición a Cameron, apoyando el brexit, ni la puñalada al ex alcalde de Londres dejándole sin posibilidades de presentarse a las primarias conservadoras. Sin embargo, sí se mostró conciliadora al nombrar a su contrincante en la carrera por el liderazgo conservador, Andrea Leadsom, como ministra de Medio Ambiente.
No estuvo exento de polémica el anuncio de la supresión del Ministerio de Energía y Cambio Climático, que los activistas y expertos denunciaron como «terrible». Otro nombramiento que llamó la atención fue que siguiese el titular de Sanidad, Jeremy Hunt, un ministro que ha lidiado sin éxito con las huelgas de los médicos residentes y que tendrá que hacer frente a más negociaciones que se prevén difíciles.
En su primera intervención como ministro de Economía, Philip Hammond, llamó a la calma y dijo que «no habrá» un presupuesto de emergencia, como había adelantado su predecesor Osborne antes del referendo. Insistió en que hará «todo lo que sea necesario» para controlar la economía.