Chris Bickerton: «La UE no es democrática»

rita álvarez LONDRES / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

Considera compatible ser progresista en materia de migración y, a la vez, querer separarse de la Unión

22 jun 2016 . Actualizado a las 07:19 h.

Profesor en la Universidad de Cambridge y autor del libro La Unión Europea: Una guía ciudadana, que se ha convertido en un éxito en plena campaña del referendo, Chris Bickerton defiende la salida de la UE. A la vez se distancia del discurso antiinmigración de Farage y del discurso de otros conservadores.

-¿Cómo valora la campaña?

-Lo más extraño es que realmente no ha sido sobre la UE. Los que defienden permanecer se centran mucho en las consecuencias económicas del brexit y subrayan su coste, mientras que los partidarios de la salida solo hablan de inmigración. Estas cuestiones no están completamente desvinculadas de la UE, pero no son realmente la UE. Muchas personas me dicen que están frustradas por no saber más sobre las cosas que realmente vamos a votar.

-¿Qué opción apoya usted?

-Mi postura personal es votar por un brexit. La principal razón es porque creo que la UE no es democrática. Pienso que el Reino Unido sufre una serie de crisis democráticas, que no son causadas por la UE y que tienen su historia propia, pero que la UE es la estructura que permite a los gobiernos tomar decisiones al margen de sus poblaciones. En mi opinión, la teoría de los euroescépticos tradicionales diciendo que la UE es muy poderosa es incorrecta. Los que toman decisiones al final del día son los gobiernos nacionales, pero las toman alejándose de la sociedad. Y ahí creo que es donde está el error.

-¿Con qué figura política del «brexit» está más de acuerdo?

-Con ninguna. No soy miembro de ninguna de las campañas. Creo que el aspecto más significativo es que no hay crítica a la UE desde la izquierda, lo cual supone una gran diferencia con el referendo de 1975, en el que sí se le hizo una crítica fuerte. Hoy la izquierda básicamente ha renunciado. Las únicas voces que se escuchan a favor de la salida son de políticos de la derecha, nadie con el que me pueda identificar. Eso es un problema de la izquierda.

-Es el caso de Corbyn, quien apoyó la salida de la UE en el 75?

-Así es. El partido laborista no ha sido realmente muy explícito, quizás porque fue muy activo en el referendo de Escocia hace dos años y se le vio como muy similar a los conservadores, por lo que perdió muchos escaños en las elecciones generales un año después. Por ello, creo que los laboristas tienen mucho miedo de hacer campaña en la misma línea conservadora. Me parece que el resultado es que a Corbyn no le gusta votar por quedarse. Su apoyo está siendo muy débil y no convence a los laboristas que piensan en la salida.

-¿Cómo explicaría su posición a un europeo que se imagina al votante del «brexit» como un seguidor de los mensajes racistas y homófobos de Nigel Farage?

-Normalmente explico que la opción del brexit no tiene nada que ver con la inmigración. He escrito un artículo en el que defiendo la salida, pero con unas fronteras más abiertas. Eso es perfectamente compatible. La cuestión migratoria es una decisión que debe tomar el Gobierno nacional a partir del 23 de junio, elegido por el pueblo. Es ciertamente posible tener una política abierta y progresista en inmigración, y a la vez salir de la UE. Otro punto es que las principales escenas que se muestran de la campaña son votantes escépticos con la política y desencantados con los políticos. Ese escepticismo no afecta solo a Reino Unido. Tiene dimensión europea. 

«Incluso si es buena, la salida representa un salto en la oscuridad»

En opinión de Bickerton, «el historial de la UE en términos de seguridad y política exterior no es muy bueno. Lo que de verdad mueve estas políticas viene dictado por los gobiernos nacionales. No creo que los europeos, o los británicos vayan a estar menos seguros si Reino Unido está fuera de la UE». En cuanto al impacto económico de la salida, opina, «es más complicado». «No está tan claro cómo logrará la economía británica ser próspera fuera de la UE. Personalmente creo que es posible, pero que no será fácil. Simplemente pienso que hay más cosas en juego que las consecuencias económicas».

-¿Qué resultado espera?

-Me sorprendería si gana la salida. Creo que la permanencia es más posible. Vivimos en una etapa de cautela, no de experimentación. No estamos en los 60. Me llevaré una gran sorpresa si la mayoría decide tomar un gran riesgo. Incluso si piensas que la salida es una cosa buena no puede negarse que supone un gran salto a la oscuridad.