El presidente del Banco Central Europeo garantiza que decidan lo que decidan los británicos, el arsenal está listo, en perfecto estado de revista, para intervenir en los mercados y evitar que la cosa se desmadre
22 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.A Mario Draghi esto del brexit, si es que finalmente se produce, no lo va a pillar con el pie cambiado. ¡Menudo es el italiano para estas cosas! El presidente del Banco Central Europeo dijo ayer que en la institución lo tienen todo preparado y más que preparado. Que, decidan lo que decidan los británicos, el arsenal está listo, en perfecto estado de revista, para intervenir en los mercados y evitar que la cosa se desmadre.
No fueron sus palabras tan solemnes ni espectaculares como las de aquel famoso discurso de hace casi cuatro años -se cumplirán el 26 de julio- cuando prometió que haría todo lo que fuera necesario para salvar el euro. «Y créanme, será suficiente», zanjó.
Aquello lo dijo en Londres y ante un grupo de inversores institucionales. Ayer estaba en Bruselas, y su auditorio lo formaban los eurodiputados del Comité Económico del Parlamento Europeo. «El BCE está preparado para todas las eventualidades que sigan al referendo sobre la Unión Europea en el Reino Unido», dijo. «Es muy difícil prever las dimensiones del impacto que el brexit tendría en los mercados y en las economías de la eurozona y también es muy difícil especular sobre el resultado [del referendo], por lo que intentamos estar preparados para hacer frente a cualquier tipo de escenario», añadió.
De lo que tienen preparado, nada dijo el italiano. Pero, los analistas tienen claro por dónde irían los tiros. La primera línea de defensa del BCE será la apertura de líneas de liquidez en cualquiera de las principales divisas. ¿Para qué? Para que en el mercado no falten ni euros, ni dólares, ni francos suizos, ni tampoco libras esterlinas. Que los inversores puedan comprar cualquier divisa que quieran con el objetivo de mantenerse a cubierto de la tormenta. Le asfaltará el camino el acuerdo que rubricaron en el 2013 los principales bancos centrales del planeta, incluido el propio BCE. De hecho, Draghi admitió ayer haber mantenido contactos durante las últimas semanas con sus colegas de otros países y con representantes del FMI.
Soros el agorero
Mientras, el multimillonario inversor George Soros, que amasó buena parte de su fortuna apostando contra la libra en aquel miércoles negro de 1992, cuando la moneda británica fue expulsada del mecanismo de cambios europeo, vaticina que si se impone el brexit, el batacazo de la divisa será mucho mayor que entonces, de más del 20 %.