A cinco días del acto, Cristina Fernández y Macri no se ponen de acuerdo sobre el lugar del traspaso de poderes
06 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El forcejeo por el lugar donde entregar los atributos del mando tiene como protagonistas a la presidenta Cristina Fernández y a su sucesor, el opositor Mauricio Macri. La puja, que expresa la tirantez de esta transición, amenaza con hacer naufragar la ceremonia del traspaso presidencial, prevista para el jueves. A cinco días del acto, las posiciones de una y otra parte resultan tan irreductibles que podría no existir un momento en el que Cristina entrega la banda y el bastón a Macri. El orfebre que talló la empuñadura del bastón, Juan Carlos Pallarols, advirtió de que dejará su trabajo en un lugar neutral. «No puedo permitir que el bastón se transforme en botín de guerra», declaró.
Desde su triunfo el 22 de noviembre en segunda vuelta, todo son obstáculos para Macri. La presidenta lo invitó a la residencia de Olivos el martes siguiente a la victoria, pero la cita fue breve y poco productiva. No se permitió el acceso a periodistas ni fotógrafos, y por lo tanto no hubo imágenes de la cumbre. Los colaboradores de Macri exigen que para el jueves, después de la jura del presidente electo ante la Asamblea Legislativa en el Congreso Nacional, el traspaso de los atributos del mando se realice en la Casa Rosada. Así era hasta el 2003, cuando Néstor Kirchner asumió el poder.
Con Kirchner, toda la ceremonia se efectuó en el Congreso ante los legisladores y se permitió que en las gradas hubiese simpatizantes. Cristina asumió en ese mismo recinto en el 2007 y el 2011. Macri quiere volver a la tradición de jurar ante la Asamblea y luego dirigirse a la Casa Rosada para que Cristina le otorgue allí el bastón del mando. Al finalizar, el sucesor acompaña a la mandataria hasta la puerta de la sede para despedirla. Una vez que ella sale, él vuelve a entrar para la jura de sus ministros.
Discusión «terrible»
El problema es que Cristina se niega a aceptar ese cambio. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, ratificó esta semana que juramento y traspaso deben hacerse ante la Asamblea pues así lo manda la Constitución. Y dijo que al momento de la jura, «los atributos van a estar en el Congreso, y si él (Macri) no los quiere recibir allí, que no los reciba». El flamante alcalde de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, insistió ayer en que el presidente «va a asumir en la Casa Rosada». «Lo que puede ocurrir es que ella (Cristina) no venga, tampoco se la puede obligar», manifestó. Pero remarcó que «el que decide es él, porque desde las cero horas del 10 de diciembre el presidente será él».