Donald Trump y su carrera por convertirse en el político más odiado

Israel Remuiñán, A. M. REDACCIÓN / LA VOZ

INTERNACIONAL

La ascensión de este millonario en las encuestas se produce al mismo ritmo que aumenta el odio hacia su persona. Ni el papa Francisco se puede escapar de sus críticas: «Si me entrevistara con él le recordaría que el Estado Islámico quiere asesinarle». No son pocos los contrarios a su forma de pensar, porque lo cierto es que este boxeador de la política siembra enemigos allá por donde va

28 ago 2015 . Actualizado a las 18:01 h.

El millonario Donald Trump ha irrumpido con gran fuerza en la carrera por ser el próximo presidente de los Estados Unidos. El polémico magnate se ha convertido en el gran protagonista de la campaña por la nominación republicana, día tras día consigue ser noticia, acaparar portadas de webs, colarse como trending topic.. 

El punto clave de la estrategia comunicativa de Trump es conseguir que hablen de él, aunque sea mal, pero que hablen. Y lo cierto es que parece surtir efecto. El republicano ve como su nombre sube en las encuestas al mismo ritmo que aumenta el odio hacia su persona. No es pequeño el número de personalidades que se han opuesto a su forma de entender la política. Sus palabras contra los mexicanos supusieron el inicio de una sucesión de declaraciones y polémicas actuaciones que han alimentado el rechazo de la comunidad latina. «México manda a su gente, pero no manda a lo mejor. Está enviando a gente con un montón de problemas. Están trayendo drogas, el crimen, a los violadores», afirmó el estadounidense el pasado 16 de junio en el acto de presentación de su precandidatura a la presidencia.

Hace apenas unos días, Trump se cobraba a su última víctima. Un periodista de la cadena Univisión- la misma que decidió romper el contrato que garantizaba la emisión del certamen de Miss Universo, organizado por el propio magnate- era expulsado de una de una rueda de prensa del precandidato, después de preguntarle sobre las condiciones de su política migratoria. «¿Cómo piensa expulsar a 11 millones de indocumentados del país y construir un muro de miles de kilómetros en la frontera?», preguntó el presentador de la cadena hispana mientras el personal de seguridad comenzaba a retirarle de la sala. Trump, orgulloso, optó por responder así: «¿Cómo construir miles de kilómetros de muro? Muy fácil, soy un constructor. Es más difícil construir un edificio de 95 plantas». El millonario también aprovechó el enfrentamiento para recordar al periodista que él también forma parte de la demanda interpuesta contra Univisión por haber roto de manera unilateral el contrato que les unía.

 Parece que nadie puede escaparse de la ira de este tiburón de las finanzas. Ni el mismísimo papa Francisco. «¿Sabías que el Estado Islámico quiere asesinarte?», le preguntaría Trump al sumo pontífice en caso de poder entrevistarse con él. Todo sea, según el propio magnate, para que el santo padre se dé cuenta de que «el capitalismo es algo grandioso, más nos vale que funcione bien, es lo único que tenemos». «No creo que el papa se oponga a nuestro sistema capitalista, pero aludiría al grupo yihadista para hacerle ver sus bondades», sentenció.

Aunque se desconoce cómo era realmente el carácter del millonario antes de saltar a la fama, cuesta imaginar que gozara de la efervescencia que, hoy por hoy, le caracteriza. Trump es un personaje, un político que prepara con mimo cada una de sus frases antes de soltarlas públicamente, un boxeador de los micrófonos. Porque si hay algo que se le da especialmente bien, es repartir. Repartir a quien sea y donde sea. Este temperamento, para muchos programado, ha hecho que un gran número de personalidades se muestren contrarias a su forma de pensar. Sin percatarse de que su reacción repulsiva facilita que el millonario siga en boca de todo el mundo. Al fin y al cabo, es lo que busca. 

«Dices básicamente barbaridades y mentiras»

RICK WILKING| Reuters

La expulsión del periodista Jorge Ramos provocó que el cantante Ricky Martin expresara en una carta todo el odio acumulado contra Donald Trump en los últimos meses. «¿En qué momento este personaje asume que puede hacer comentarios racistas, absurdos y sobre todo incoherentes e ignorantes sobre nosotros los latinos?», rezaba un fragmento de la carta del puertoriqueño. El cantante buscaba desvelar en su escrito, hecho público el pasado jueves 28, las verdaderas intenciones del republicano: «Trump dice, básicamente, barbaridades y mentiras para permanecer en la opinión pública». «La xenofobia como estrategia política es lo más bajo a lo que se puede llegar en busca del poder », sentenció el cantante.

Trump es «xenófobo y deshumanizante»

ANGELA WEISS| AFP

Matt Damon es otro de los artistas que se ha sentido realmente ofendido por las palabras del precandidato en su discurso del pasado junio. «Está hablando de cualquiera que viva al sur de nuestra frontera en términos inhumanos. Está hablando de mi mujer, está hablando de mis hijas», declaraba Damon, quien hasta ahora no terminaba de creerse las aspiraciones presidenciales de Trump. «Es increíble que tanta gente esté dispuesta a votarle, su discurso es xenófobo y deshumanizante», afirmaba el actor, cuya esposa es argentina.

«Hace declaraciones fascistas y nazis»

Ismael Rivera| EFE

El líder de Maná, grupo que esta semana consiguió reunir a 8.500 fieles en el Coliseo de A Coruña, también ha querido mostrar públicamente su repulsión hacia Trump. Eso sí, Fher Olvera ha querido ir un paso más allá, ha tachado sus declaraciones de «fascistas y nazis». El cantante ha animado a los latinos a «hacer valer» su voto en las elecciones. «Hacen el trabajo más duro tratando de obtener un futuro mejor y se la juegan, son como un barco a la deriva», afirmaba el vocalista refiriéndose a los inmigrantes mexicanos. No obstante, parece que Olvera también se ha percatado de las verdaderas intenciones de Trump. «Es una persona muy ignorante que no conoce el contexto de su país y lo que busca es posicionarse en la carrera electoral», añadió el artista mexicano.