Los yihadistas avanzan en Siria e Irak con un mismo esquema cuando se debilita el poder

bagdad / afp

INTERNACIONAL

06 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

En cuanto se debilita el poder estatal, aparecen los terroristas del Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS). En Irak, aprovechando la crisis desatada entre el primer ministro Al Maliki y los suníes. Y en Siria, como consecuencia de la guerra civil que dura ya casi tres años. El grupo con conexiones con la red terrorista Al Qaida avanza en los dos países bajo el mismo esquema y con la misma táctica. Primero espera hasta que escala el conflicto entre el Gobierno y sus opositores, y después anida en las zonas controladas por estos últimos, de las que se han retirado las fuerzas del Gobierno, para finalmente eliminar a todos los que se rebelen a su forma de dictadura religiosa.

En la escasamente poblada provincia siria de Al Rakka los extremistas de ISIS tuvieron relativo éxito con esa estrategia en los últimos meses. También en las provincias de Alepo e Idlib avanzaron bastante ante el miedo de muchos rebeldes a que se abra otro frente en su guerra contra las tropas del presidente sirio Bachar al Asad.

Luchas entre dos bandos

Pero eso parece haber terminado ahora: en varios lugares de Alepo e Idlib se registraron el fin de semana combates entre miembros de ISIS y del Ejército Libre de Siria (ELS). También en la provincia iraquí de Al Anbar, fronteriza con Siria, los extremistas suníes del ISIS están intentando imponer a la población por la fuerza de las armas un Estado religioso, aprovechando el odio de la población, casi exclusivamente suní, contra el Gobierno que encabeza el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki.