La encargada de la explotación anunció la reanudación parcial de su actividad con parte de sus trabajadores
21 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La dirección de la mina sudafricana de Marikana, escenario el pasado día 16 de una sangrienta represión policial contra trabajadores, buscaba ayer aplacar los ánimos de estos, tras casi una semana de huelga exigiendo mejoras salariales.
Lonmin, encargada de la explotación de esta mina de platino, donde el jueves 34 hombres murieron por disparos de la policía, anunció la reanudación parcial de su actividad con parte de sus trabajadores. Además, postergó hasta hoy su ultimato que exigía, so pena de despido, la reincorporación al trabajo de los mineros, que iniciaron el día 10 un paro pidiendo un aumento salarial de 480 a 1.500 dólares al mes.
«Cerca de una tercera parte de los 28.000 empleados se reincorporaron a sus puestos», precisó sin aludir a las reivindicaciones salariales que originaron la huelga. En el exterior de la mina, mil trabajadores seguían en huelga.