El presidente libio pide a su pueblo que perdone y se reconcilie
INTERNACIONAL
Mustafá Abdel Yalil anuncia que la «sharia» será la fuente del derecho
24 oct 2011 . Actualizado a las 11:57 h.El lugar elegido para anunciar ayer el comienzo de una nueva Libia es especialmente emblemático: Bengasi, la ciudad donde, pocos días después de la caída de Hosni Mubarak en Egipto, empezó en febrero la revuelta contra Muamar el Gadafi.
Allí, decenas de miles de personas volvieron a salir ayer a las calles. Familias enteras, activistas y miembros de las milicias cerraron simbólicamente la era Gadafi, muerto el jueves.
«La revolución empezó de forma pacífica», recordó el presidente del Consejo Nacional de Transición (CNT) de los rebeldes, Mustafá Abdul Yalil. «Pedía un mínimo de derechos legítimos, pero recibió una respuesta de violencia».
«Llamo a todos los libios a practicar el perdón y la reconciliación y a evitar la violencia», pidió también Yalil. «Es necesario para el éxito de la futura Libia», dijo al anunciar oficialmente la «liberación» del país.
También aseguró que el islam seguirá siendo un pilar del Estado y la fuente del derecho. «El derecho islámico es la base del orden legal», dijo. «Una ley que contradiga el derecho islámico es absolutamente nula», añadió.
Ahora Libia quiere mirar hacia el futuro y abrir un nuevo capítulo de su historia. El CNT, formado a finales de febrero bajo el liderazgo de Yalil, anunció ya en agosto una declaración constitucional.
Gobierno dentro de 30 días
El texto, presentado tres semanas antes de la caída de Trípoli, postula el marco del nuevo orden legal que debe crear el pueblo libio con elecciones e instituciones democráticas.
Además de la declaración del islam como religión estatal y de asumir libertades y derechos humanos, el documento incluye una hoja de ruta para alcanzar la democracia. Los plazos previstos empiezan a correr con la declaración de la liberación pronunciada ayer por Yalil en Bengasi.
El plan prevé la formación de un Gobierno interino dentro de 30 días, así como la elección de los 210 miembros de una Asamblea Constituyente ocho meses más tarde. La nueva Carta Magna debe ser elaborada en un plazo de 60 días y refrendada después en un proceso electoral. Los comicios presidenciales deben celebrarse siete meses después, para que el nuevo Gobierno pueda asumir el poder a comienzos del 2013.
Los desafíos parecen enormes. Los nuevos líderes políticos deben actuar con resolución. Entre sus tareas está, por ejemplo, controlar a las milicias fuertemente armadas, recolectando las armas e integrando en la disciplina militar a aquellos que quieran convertirse en soldados.