La OTAN ayudará a los rebeldes libios en Misrata

AFP

INTERNACIONAL

Responsables de la Alianza Atlántica advirtieron de la dificultad de la tarea, asegurando que las fuerzas leales a Gadafi están usando a civiles como escudos.

06 abr 2011 . Actualizado a las 20:50 h.

Acusada de inoperancia por los insurgentes, la OTAN prometió el miércoles proteger a los habitantes de Misrata, ciudad del oeste de Libia bombardeada por las fuerzas de Muamar Gadafi, al día siguiente de una apertura del régimen en favor de un diálogo.

La OTAN «hará todo para proteger a los civiles de Misrata», asediada desde hace más de 40 días por los pro Gadafi, declaró a la AFP la portavoz adjunta de la OTAN, Carmen Romero.

No obstante, en Nápoles, un responsable de la Alianza Atlántica advirtió de la dificultad de la tarea, asegurando que las fuerzas leales al coronel Gadafi están usando a civiles a modo de escudos.

«Las fuerzas gubernamentales libias emplean ahora tácticas no convencionales, se mezclan en las carreteras con el tráfico normal y emplean civiles como escudos para poder avanzar», declaró a la prensa el contralmirante británico Russ Harding, comandante adjunto de la operación «Protector Unificado».

En el este del país, las fuerzas gubernamentales «avanzan en dirección de Ajdabiya, en manos de los rebeldes. Se están convirtiendo en una amenaza directa para esa ciudad y, más allá, para Bengasi», el gran feudo de la oposición, advirtió el contralmirante Harding.

Los combates continuaban este miércoles a unos 40 km de Ajdabiya, en la región de Brega.

El martes, en el frente de Brega, los insurgentes retrocedieron unos 30 km hacia el este, ante la acometida del ejército del régimen, según comprobó un periodista de la AFP.

La OTAN, que el 31 de marzo tomó el relevo de la coalición internacional, multiplicó las explicaciones este miércoles, al día siguiente de que la rebelión la criticara severamente.

El jefe militar de los rebeldes, el general Abdel Fattah Yunes, acusó el martes a la OTAN de «dejar morir a los habitantes de Misrata».

«Si la OTAN espera una semana más, será el final de Misrata», dijo. Según este antiguo ministro del Interior, que se pasó a la rebelión en febrero, los habitantes de Misrata están amenazados «de exterminio».

«El agua está cortada, no hay electricidad ni alimentos, tampoco hay leche para los niños desde hace 40 días, y mientras las fuerzas de Gadafi bombardean cada día casas, mezquitas y hospitales con artillería pesada», añadió.

El ministro francés de Relaciones Exteriores, Alain Juppé, dijo este miércoles por la mañana que la situación no podía seguir así.

«Misrata es, efectivamente, nuestra prioridad número uno», aseguró Carmen Romero. «El lunes efectuamos bombardeos alrededor de la ciudad, atacando equipos del ejército de Gadafi», destacó la portavoz.

La OTAN efectuó el lunes 14 bombardeos en la zona, incluyendo contra las defensas antiaéreas y los tanques de las fuerzas de Gadafi.

«Las operaciones siguen al mismo ritmo», y «la precisión de nuestros ataques no ha cambiado», agregó.

El ministerio británico de Defensa anunció que su aviación bombardeó seis vehículos blindados y seis tanques del ejército libio en las regiones de Misrata y Sirte (centro-norte).

El ministro francés de Defensa, Gerard Longuet, dijo por su lado que los rebeldes libios podrán abastecer por mar la ciudad de Misrata, y prometió que la coalición trabajará para que «en ningún momento los medios militares de Gadafi puedan impedirlo».

Otra buena noticia para los insurgentes es que un petrolero zarpó este miércoles de la región de Tobruk (este) con la primera carga de petróleo bajo control rebelde que sale del país desde el inicio de los ataques aéreos el 19 de marzo y el cese total de las exportaciones.

Los insurrectos esperan financiar su guerra con ese petróleo, de un valor de 120 millones de dólares.

Del lado político, el régimen libio, desafiado desde el 15 de febrero por una revuelta popular que se ha transformado en guerra civil, dijo que está dispuesto al diálogo si la rebelión depone las armas.