La renuncia de los ministros de Fini abre la crisis de Gobierno en Italia
INTERNACIONAL
Pese a su soledad, Berlusconi se resiste a dimitir y busca sobrevivir a una moción en la Cámara baja
16 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Gianfranco Fini, el ex socio de Silvio Berlusconi, abrió ayer oficialmente la crisis de Gobierno en Italia, tras cuatro meses de enfrentamientos, al retirar a sus ministros leales. La incertidumbre es absoluta y deberán pasar unos días hasta conocer qué derroteros toma la política del país. Pero, pese a que cada vez está más solo, la posibilidad que Il Cavaliere ni se plantea es la de dimitir. Con la renuncia irrevocable del ministro para la Política Europea, Andrea Ronchi; el viceministro de Desarrollo, Adolfo Urso, y los secretarios de Estado para Agricultura, Antonio Buonfiglio, y Medio Ambiente, Roberto Menia -todos del partido de Futuro y Libertad para Italia (FLI)-, se materializa la amenaza hecha por Fini hace unas semanas si Berlusconi no dimitía. A estos se unió el secretario de Estado de Infraestructura, Giuseppe Maria Reina, del siciliano Movimiento para la Autonomía (MAP), aliado del FLI. El Pueblo de la Libertad (PdL) de Berlusconi considera una traición las renuncias, en palabras del ministro Maurizio Sacconi, y un grave error, según Fabrizio Cicchito, líder del partido en la Cámara baja. La prueba de fuego Las dimisiones de los finianos obliga a Berlusconi a remodelar el Ejecutivo, pero su deseo es intentar sobrevivir hasta la aprobación de los presupuestos generales del 2011, a principios de diciembre. Su verdadera prueba de fuego la librará en el Parlamento, donde se han presentadas dos mociones: una a su favor, en el Senado, donde goza de amplio apoyo, y otra en su contra, presentada por la oposición en la Cámara de Diputados, donde ya no tiene mayoría. Por ahora, el presidente del país, Giorgio Napolitano, se ha limitado a convocar para hoy a los presidentes de la dos Cámaras, Gianfranco Fini (baja), y Renato Schifani (el Senado), para discutir el calendario de las mociones. Aunque todas los partidos políticos están de acuerdo en que primero se tienen que aprobar los presupuestos. El reto lanzado el domingo por Il Cavaliere de que si pierde la confianza en la Cámara baja se opte por convocar elecciones anticipadas pero solo para ese hemiciclo, no gustó a Napolitano, quien ayer hizo saber que es él quien tomará la decisión de ir a las urnas o no. Esas elecciones nunca han tenido lugar en la república italiana nacida de la Segunda Guerra Mundial. El futuro de Berlusconi depende de Napolitano que es el que, en caso de pérdida de la mayoría, tiene que elegir entre dos opciones: ir a las urnas en primavera aprovechando las municipales, o formar un Gobierno técnico apoyado por una nueva mayoría que podría salir de las negociaciones que sectores centristas mantienen ya con Fini. El llamado tercer polo reuniría al FLI, a la Unión de Centro de Pierferdinando Casini, y a la Alianza para Italia (API) de Francesco Rutelli, así como al MAP.