Rechazo español a una decisión unilateral

J.?O. BRUSELAS/LA VOZ.

INTERNACIONAL

23 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Las relaciones internacionales no están entre los aspectos que más dividen a PSOE y PP, pero la faceta de la política exterior donde más sintonía hay entre los dos grandes partidos es precisamente en su postura sobre las declaraciones unilaterales de independencia.

La lectura a nivel interno, por lo que podría entenderse como una enorme contradicción -las leyes españolas no contemplan el derecho a la autodeterminación de sus territorios autonómicos-, es inevitable. Pero lo cierto es que España se quedó prácticamente sola en la UE cuando decidió no reconocer a Kosovo.

A pesar de que fue un español, Javier Solana, por entonces alto representante de la Unión para las relaciones exteriores, el primer líder europeo en visitar el país y a sus autoridades, al día siguiente de su separación oficial de Serbia, lo cierto es que en el seno de la UE solo Grecia, Chipre, Eslovaquia y Rumanía acompañaron a España en su negativa.

Sarkozy

Aunque otras grandes naciones como China y Rusia adoptaron la misma postura, el resto de socios europeos cerraban filas en torno a un argumento que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, expresó con una contundente frase: «¿Y qué vamos a hacer? ¿Dejar que se maten?».

Para justificar su planteamiento, el Gobierno español alegó dos motivos. El primero, que la independencia declarada de manera unilateral violaba el derecho internacional. El segundo, que Serbia es un país amigo, candidato a unirse a la UE y, por tanto, al que se habían reconocido unas fronteras que la independencia hacía saltar por los aires.

Moratinos

Ayer, La Haya dejó a España sin uno de esos argumentos. El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, aseguró que el Gobierno respeta el fallo, admitió que abre «una nueva etapa» e insistió en que los problemas de Prístina con Belgrado deben resolverse mediante el diálogo. Pero evitó aclarar si la sentencia hará que España se replantee su postura para reconocer a Kosovo como un Estado independiente. Si no lo hace, sabe que al menos siempre contará en eso con el apoyo del PP.