Los argentinos asisten a una novela cuyos protagonistas parecen querer seguir la contienda hasta el final. Mientras, en el mundo hacen diagnósticos de esta crisis. El Financial Times señaló que el Banco Central «es la institución más creíble de Argentina, país que tuvo una buena década y una posibilidad de ponerse en el camino de la prosperidad que debería haber alcanzado hace tiempo. En vez de eso, tuvo a los Kirchner».
La polémica por la presidencia del Banco Central ya provocó una fuga de divisas de 2.500 millones de dólares en apenas cinco días. La Bolsa detuvo su ritmo ascendente y el riesgo en el país pasó los 700 puntos básicos el lunes por los temores de los inversores ante la creciente inseguridad jurídica.
El índice de popularidad de Cristina Fernández es el más bajo desde que llegó a la presidencia en diciembre del 2007.
El juez del Tribunal de Nueva York Thomas Griesa ordenó ayer embargar activos que tiene el Banco Central argentino depositados en la Reserva Federal de EE.?UU. Antes, el magistrado había convocado a representantes del Estado argentino y a los bonistas a una «reunión de partes».
Sin mayoría en el Congreso
En la calle, los argentinos saben por qué los Kirchner quieren ese dinero de modo urgente y obtenerlo sin someter la petición a consideración de los legisladores. El nuevo Congreso ya no tiene mayoría oficialista y este año comienza la campaña para las presidenciales del 2011. Y Néstor Kirchner necesita estar sentado sobre la caja para poder administrar su política de «compra» de voluntades a alcaldes, concejales, líderes sociales, en definitiva, formar alianzas a base de dinero.
Para colmo, los números tampoco le cuadran a la presidenta, porque la inflación superará los 23 puntos, el gasto público ya alcanza el 40% del PIB y no tienen intenciones de detenerlo, mucho menos en un tiempo electoral, y las exigencias sociales van en aumento.
Además, la devaluación del bolívar en Venezuela afectará a exportaciones argentinas por valor de unos 500 millones de dólares, casi la mitad de sus ventas a ese país, según un informe de una consultora argentina.