Ellas vuelven a robar protagonismo a sus maridos

E.?S.

INTERNACIONAL

07 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Blanco inmaculado para Michelle Obama, blanco roto para Carla Bruni. La ex modelo fue tan directamente a su objetivo que a punto estuvo de dar un desplante a Barack Obama: pasó de largo para besar primero a Michelle, en un gesto que aparentemente complació al presidente estadounidense. El público que los recibió ante la Prefectura de Caen quería, sobre todo, ver a las primeras damas. Eran incondicionales, seleccionados entre militantes del partido de Sarkozy y sin el menor asomo de mezcla racial. El cumpleaños de Sasha La complicidad, natural u obligada, era evidente. Tuvieron su entrevista paralela y hoy celebrarán juntas el día de la madre y el octavo cumpleaños de la pequeña Sasha Obama, que ya ha subido con su madre, su abuela y su hermana a la torre Eiffel. Se quedarán hasta el lunes por la noche sin las presiones de agenda que obligan a Obama a renunciar a su sueño de «hacer una comida campestre en los jardines de Luxemburgo». Ellas se proponen dedicarse a las compras. El cementerio de Colleville se debatía entre la solemnidad y la fiesta junto a las tumbas de los 10.000 estadounidenses caídos en el desembarco aliado. Tom Hanks se emocionó con los discursos, recordando quizá a su soldado Ryan, mientras los tres hijos de Nicolas Sarkozy buscaban la foto con el inquilino de la Casa Blanca