Bruselas considera inaceptable la situación

DPA

INTERNACIONAL

14 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El aplazamiento del suministro de gas a la UE a causa del nuevo choque entre Rusia y Ucrania fue calificado ayer como inaceptable e injustificado por la Comisión Europea, cuya diplomacia se ha vuelto a ver burlada y asiste impotente al hecho de que dos de los países miembros más afectados por la crisis, Eslovaquia y Bulgaria, han decidido actuar por su cuenta desplazando a sus máximos dirigentes a Moscú.

El portavoz de la Comisión Europea, Johannes Laitenberger, indicó ayer que la credibilidad de Rusia y Ucrania se encuentra ahora «en peligro». A su juicio, «los consumidores de la UE no deberían ser rehenes de lo que es claramente un asunto bilateral».

Mientras, los líderes comunitarios se limitaron a hacer llamadas telefónicas. El primer ministro checo, Mirek Topolanek, cuyo país preside la UE este semestre, llamó a su homóloga ucraniana, Julia Timoshenko, para exigir una explicación. Por su parte, el presidente de la Comisión, Durão Barroso, dijo al primer ministro ruso, Vladimir Putin, que la UE está desilusionada, «tanto por los niveles de gas que fluyen a través de los gasoductos como por el acceso de nuestros inspectores a los centros [de control]». Según funcionarios de la Comisión, la inspección no llegó a producirse porque ambos países impidieron la entrada a los observadores a los puntos señalados.

En este escenario, los líderes de Eslovaquia y Bulgaria, Robert Fico y Sergei Stanishev, decidieron viajar a Rusia para buscar soluciones por su cuenta. También el ministro de Energía turco se ha desplazado a Moscú para intentar conseguir un acuerdo que la diplomacia europea no logra.