La red de telecomunicaciones de Hezbolá está en el centro de la crisis política libanesa. Esta red de líneas telefónicas - tejida con el apoyo de Irán, según el ministro de Telecomunicaciones, Marwan Hamadé- resultó crucial durante la ofensiva israelí en el Líbano en el 2006. Estas líneas permitieron a los mandos chiíes mantener contacto con sus unidades sobre el terreno, después de que Israel cortara las comunicaciones por teléfono móvil. De ahí la importancia para Hezbolá de defender este sistema vital que le permite hacer frente a cualquier ataque, proceda del exterior o del interior del Líbano. Hezbolá se estaba preparando para extenderla al norte del país, prueba, según indicó Marwan Hamadé, de que su objetivo es construir «un Estado dentro de un Estado».