El choque entre los clanes de los Clinton y los Kennedy parte en dos al Partido Demócrata

Tatiana López

INTERNACIONAL

Cumpliendo los designios de una catástrofe inevitable, el Partido Demócrata se dividió definitivamente ayer en dos bandos tras el anuncio del senador demócrata Ted Kennedy de apoyar públicamente a Barack Obama en la batalla que el líder afroamericano libra por hacerse con la nominación de su partido. La carrera por la investidura demócrata para las elecciones en Estados Unidos se convirtió así en el choque entre dos clanes políticos: los Clinton y los Kennedy.

Arropado por otros miembros del clan -la hija del ex presidente asesinado JFK, Carolina, y Patrick, hijo de Ted y miembro de la Cámara de Representantes-, el patriarca familiar utilizó un acto público de Obama en la Universidad Católica de Washington para reivindicar la candidatura del líder afroamericano «como la única opción real de un cambio profundo en nuestra política».

El anunció del prestigioso senador por Massachusetts era interpretado además por la prensa nacional como la ruptura definitiva entre las dos familias demócratas más importantes de la historia del país. Amigos hasta hace poco, Ted fue uno de los artífices de la victoria de Clinton

Compañero también de Hillary en su trabajo en el Senado, la decisión del patriarca de los Kennedy supone un duro revés para el matrimonio Clinton, que en varias ocasiones había apelado a la neutralidad del clan en esta campaña electoral.

Sin embargo, y según fuentes cercanas a la familia Kennedy, fue finalmente la agresiva estrategia adoptada por el ex presidente, quien llegó a calificar la trayectoria de Obama como un cuento de hadas, la que precipitó que Ted tomara parte en la contienda. «Nadie puede mentir sobre el pasado de Barack y debemos saber que solo él se posicionó en contra de una guerra [la de Irak], mientras otros se acobardaron», aseguró el senador de Massachussets en una clara alusión al apoyo de Hillary Clinton a la invasión.

Rompiendo también con las críticas que acusan a Barack Obama de inexperto -solo lleva cuatro años en la política nacional-, Ted Kennedy aseguró que el líder afroamericano «está preparado para ser presidente desde el primer día».

Reafirmando a Obama

Bautizada como la familia real estadounidense, la entrada en escena de la estirpe de origen irlandés espera reafirmar además la imagen de Obama como el Kennedy del siglo XXI. Similares en su juventud, su atractivo y su espíritu renovador, este nuevo giro pone las cosas muy difíciles a la ex primera dama. «Quien el próximo supermartes no solo luchará contra un candidato, sino contra un movimiento», en palabras de un analista de la cadena CNN.

Por si fuera poco, y con el voto afroamericano todavía sin un claro ganador, la premio Nobel de Literatura Toni Morrison, que en 1988 bautizó a Bill Clinton como «el primer presidente negro de la historia» de Estados Unidos, eligió la jornada de ayer para apoyar también al senador afroamericano de Illinois.