Medios venezolanos continúan atacando la figura del Rey

INTERNACIONAL

21 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Los sectores más radicales del chavismo no se callan y siguen calentando los ánimos y exacerbando los sentimientos antiespañoles y muy especialmente antimonárquicos.

José Vicente Rangel, periodista y ex vicepresidente de Venezuela, que presenta todos los domingos a las diez de la mañana el programa José Vicente hoy , de entrevistas y análisis políticos en Televen, un canal privado afín al oficialismo, volvió a referirse el pasado domingo al incidente entre el Rey de España y el presidente Chávez en la Cumbre Iberoamericana. «Un Rey [...] no puede estar mandando callar en un evento internacional a un gobernante de otra nación, sea Chávez o quien sea». Rangel calificó de «borbónica arrogancia» la actitud del Rey y dejó claro que los reyes son una institución anacrónica.

En el canal público Venezolana de Televisión, el periodista Mario Silva, hijo de canaria y de gallego, dirige cada noche La hojilla , en el que en tono sarcástico y a veces grotesco exprime las noticias siempre en clave progubernamental. El ataque al Rey y a España sigue siendo uno de sus temas favoritos.

Españoles, y en particular gallegos en Caracas, en conversaciones con este enviado especial coincidieron en tacharlo de «renegado», y lo acusan de ser «la voz de su amo».

Los ataques a España prosiguen también en publicaciones como el semanario Temas .

Desde la Embajada de España en Caracas se siguen estos hechos con preocupación, pero descartan entrar en la polémica, siguiendo las instrucciones emanadas del Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid.

A medida que se acerca la fecha del referendo, es mayor la presencia de medios de comunicación extranjeros y especialmente españoles en Caracas. Los audiovisuales no lo tienen fácil. A la embajada ya han llegado quejas de las dificultades que encuentran los canales españoles para transmitir en directo desde la calle y para hallar productoras locales que quieran arrendarles sus servicios.

Por otra parte, la Sociedad Iberoamericana de Prensa (SIP) también tuvo que renunciar a celebrar en Caracas su asamblea anual por falta de plazas hoteleras. Y se tuvieron que conformar con enviar una delegación. La SIP no goza de las simpatías del régimen chavista.

En relación con la reforma constitucional, Gonzalo Marroquín, presidente de la comisión de libertad de expresión de la SIP, ve dos peligros: la posibilidad de suprimir el derecho a la información en los estados de excepción, y en relación a la propiedad privada en cuanto a los medios de comunicación.