Castro dice estar «very well»

La Voz LA VOZ | REDACCIÓN

INTERNACIONAL

El líder cubano habló con su homólogo venezolano durante más de media hora sobre asuntos de actualidad en sus países y a nivel mundial, y bromearon sobre las aptitudes de ambos

28 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Fidel Castro y el presidente venezolano, Hugo Chávez, conversaron por teléfono 32 minutos. La charla transmitida en directo en Caracas en el programa Aló Presidente y en diferido en La Habana es la primera difundida en vivo desde que el líder cubano delegó el poder hace siete meses. Su última aparición pública fue el 30 de enero, cuando Cubavisión mostró un vídeo de un encuentro suyo con Chávez en La Habana. Ambos hablaron de las neuvas energías, economía e inversiones mixtas y con Vietnam, pero Castro no respondió a qué opina de que la mayoría de estadounidenses desaprueban la política de Bush en Irak. Hugo Chávez . ¿Quién habla? Fidel Castro . Óigame. H.C . Te oigo. F.C . Ilustre y querido amigo, ¿cómo está usted? H.C. ¡Caramba, si es Fidel! (Aplausos y exclamaciones de: «¡Fidel, Fidel, Fidel!») F.C. Oye, te estoy escuchando aquí en Aló, Presidente [...]. Me parece muy buena la argumentación sobre el crecimiento, el PIB, el decrecimiento del desempleo, muchas cosas muy interesantes. H.C. How are you, Fidel? F.C. Very well (Risas). H.C . Oye, tú no sabes qué alegría nos da oír tu voz y saber que estás bien. F.C. Muchas gracias. H.C . Un abrazo, estamos muy sorprendidos, gratamente sorprendidos, y estábamos, como casi siempre, hablando de tí hace un rato. F.C. Yo sabía que terminaba en un Aló, Presidente . H.C . Ahora es todos los días. F.C . No, no, no me pongas a hacer eso, que tengo trabajo duro aquí (Risas), estudiando mucho, sobre todo; pero veo que tú no sueltas los libros. ¿A qué hora duermes? H.C . Bueno, en la madrugada duermo un rato. [...] Estoy estudiando mucho, es una de las tareas de todo revolucionario, y seguimos tu ejemplo. F.C. Sí, y llevas mucho tiempo leyendo y tienes un talento privilegiado para retenerlo todo, recordarlo todo. A tí lo que a veces se te olvida son los números (Risas). H.C . Bueno, se me olvidan, no tanto. [...] ¿Tú sabes cuántas hectáreas de maíz hacen falta para producir un millón de barriles de etanol? F.C . Creo que hablaste el otro día de 20 millones de hectáreas, algo de eso (Risas), pero recuérdamelo. H.C . Veinte millones. No, tú eres el que tiene la mente privilegiada. F.C. - Ah!, Y, desde luego, la idea de poner los alimentos a producir combustible es trágica, es dramática. [...] Hay miles de millones de personas pasando hambre. (...). H.C. (...) Son las 7.49 minutos. Te estábamos recordando, porque tú sabes que hoy es 27 de febrero, y aquí nos decían, hace 18 años, que una de las causas del caracazo es que tú, cuando viniste aquella vez, dejaste aquí 200 agitadores. [...]. Y luego todo este camino, esta revolución nuestra, en la cual Cuba siempre está, ha estado y estará presente, y Cuba contigo al frente. [...] F.C . [...] Venezuela cuenta con un territorio de casi un millón de kilómetros cuadrados, nosotros somos una cáscara de nuez, a la que la corriente del golfo llevó muy cerca de tus amigos del Norte. H.C. Our friends. F.C. Tú dices que yo supe inglés, pero lo supe en un tiempo. H.C. ¿Se te olvidó? El trauma que me dejaron después me ha hecho olvidar, y por eso no tengo la memoria privilegiada que tú tienes, la capacidad de síntesis, tu oído musical, tu capacidad de recordar cualquier canción; porque yo no puedo creer que tú hayas fiestado tanto como para que te recuerdes de todas las canciones que entonas en el Aló, Presidente . Así que te envidio eso. H.C . No, yo no fiesté tanto como tú; nunca fui tanto como tú a fiestas, ni canté tanto como tú. F.C . ¡No, hombre, no! [...]Tú vas a pasar entre los grandes escritores de este hemisferio. Y no te lamentes, porque los escritores tienen cada vez un poder mayor. H.C. [...] ¿Qué opinas de esta noticia de última hora que llega por aquí? El 67% de los estadounidenses desaprueba la política de Bush en Irak. Tú sabes que nos estamos preparando para darle la bienvenida a Bush en Suramérica. F.C. - ¡Ah!, le van a dar una bienvenida. Sí, he oído decir algo, que creo que va a haber organizaciones de masas [...]. H.C. [...] Todos me preguntan por ti y yo les digo lo que sé, de tu recuperación, de tu nueva Sierra Maestra, [...]. Todos, somos millones, tú lo sabes, Fidel, en el mundo, que queremos verte pronto de nuevo plenamente recuperado. [...] F.C. [...] No te puedo prometer ir pronto por allá a acompañarte en uno de esos viajes, pero sí voy ganando terreno, me siento con más energía, más fuerza y más tiempo para estudiar. He vuelto a ser un estudiante, en dos palabras. H.C. [...] Sigue recuperándote, no te olvides del «tsunami». F.C.- No. Aquí todo el mundo te agradece tener noticias de mí, porque yo hablo, y hago silencio, mutismo total, porque no puedo estar hablando todos los días, no puedo crear el hábito, el vicio de tener noticias diariamente. A todo el mundo le pido paciencia y calma, y estoy contento, porque veo a todo el mundo tranquilo; y el país marcha, que es lo importante. [...] H.C . Sí, Fidel, yo me he convertido... bueno, tú me has convertido en una especie de emisario, o de fuente. El que quiere saber cómo está Fidel, pues viene aquí, me llama, conversa conmigo, y yo siempre le digo la verdad: tu recuperación, tu ejemplo, tu constancia [...] Ganemos tiempo, Fidel, y ganaremos la batalla por la vida. Gracias por tu llamada histórica. F.C. Un millón de gracias para todos. ¡Hasta la victoria siempre! H.C. ¡Venceremos!.