El presidente iraní no acepta cancelar el programa nuclear, pese a las presiones

M. Heinrich / E. Blair VIENA / TEHERÁN

INTERNACIONAL

Washington insta a Teherán a estudiar la oferta de Viena antes de responder formalmente Putin dice que es pronto para hablar de sanciones, tras reiterar su rechazo al empleo de la fuerza

02 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, insistió ayer en defender el derecho de su país contar con tecnología nuclear, a pesar de la advertencia de Washington de que el «momento de la verdad» había llegado. El discurso de Ahmadineyad sugieren que Teherán pueda haber rechazado la oferta de incentivos a cambio del fin de sus actividades atómicas, acordada el jueves en Viena por las grandes potencias. El presidente iraní, sin embargo, no hizo ninguna alusión en su discurso a la reunión de la troika europea -Francia, Reino Unido y Alemania-, Estados Unidos, Rusia y China. «Desgraciadamente, algunos países que tienen arsenales de armas nucleares [...] quieren privarnos de nuestro derecho absoluto», dijo. Para el dirigente fundamentalista, «la razón de la hostilidad de algunos países occidentales al derecho absoluto de Irán no es su preocupación por las armas atómicas, sino porque el dominio de la tecnología por parte de Irán significa que todos los países independientes, sobre todo los islámicos, podrán dominar las tecnologías avanzadas». Sin embargo, subrayó que su país «lleva a cabo sus actividades [nucleares] en el marco de las reglas del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), y coopera plenamente» con ella. La Casa Blanca instó al Gobierno iraní a estudiar el paquete de incentivos antes de responder formalmente a la propuesta. El portavoz Tony Snow dijo que las autoridades europeas entregarán a las iraníes una presentación detallada de los incentivos en los próximos días y que esperan una respuesta formal dentro de semanas. «Como hemos dicho, creemos que es justo ofrecer al Gobierno de Irán la posibilidad de revisar cuidadosamente todo el paquete de medidas. Entendemos que la gente pueda hacer declaraciones, pero queremos darles tiempo para estudiar esto», señaló Snow. Mientras tanto, el director de los servicios de Inteligencia de EE.UU., John Negroponte, declaró a la BBC que Irán parece determinado a fabricar armas nucleares y que podría disponer de ese arsenal en el 2010. El responsable de las 16 agencias estadounidenses especializadas en espionaje, entre ellas la CIA, también declaró que el régimen de los ayatolás sigue siendo «el principal Estado patrocinador del terrorismo en el mundo». Según un diplomático de la Unión Europea, el alto representante de Seguridad y Política Exterior, Javier Solana, está pendiente del resultado de los contactos con Teherán para presentarle la oferta acordada en Viena. «Tenemos que esperar un poco. Hay mucho tráfico diplomático con los iraníes en este momento para poder anunciar cuándo viajará Solana», dijo el diplomático. Los ministros reunidos en Viena no precisaron los detalles de la iniciativa, argumentando que antes debían presentársela a Teherán. Precisión de Moscú El presidente ruso, Vladimir Putin, alabó ayer la disposición de Washington de sumarse al diálogo con Irán, pero reiteró su rechazó al empleo de la fuerza contra ese país y dijo que es pronto para hablar de posibles sanciones. «Nuestra postura de principio es bien conocida: estamos en contra del empleo de la fuerza en cualesquiera circunstancias», señaló el jefe del Kremlin desde su residencia de Novo-Ogariovo, a las afueras de Moscú. Su ministro de Exteriores aun fue más rotundo: «Puedo decir claramente que todos los acuerdos de la reunión (del jueves) descartan el recurso a la fuerza militar [contra Irán] en cualquier circunstancia», declaró. La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, afirmó que China y Rusia podrían optar por participar directamente en las negociaciones, junto a Europa y Estados Unidos.