Francia se suma a las críticas a Madrid y Varsovia Los ministros de Exteriores de la Unión Europea se reúnen a partir de mañana en Nápoles
26 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El canciller alemán, Gerhard Schröder, pidió ayer a España y a Polonia que «estén dispuestos a compromisos» en las negociaciones para la futura Constitución europea, dado que Madrid y Varsovia se oponen firmemente a la reforma del Consejo de Ministros de la UE propuesta por la Convención de la UE y muy defendida por Francia y Alemania. Schröder, que intervino ante el Bundestag (Cámara baja) se refirió así al sistema establecido en el Tratado de Niza (diciembre del 2000), que otorga 29 votos en el Consejo de la UE a los cuatro países más poblados de la UE -Alemania, Francia, Reino Unido e Italia- y 27 a España y Polonia. «No es una relación que refleje el peso de los ciudadanos y ciudadanas de Europa», añadió. La Convención de la UE propuso la pasada primavera, tras un pacto alemán en ese sentido, un sistema de doble mayoría, de modo que las decisiones tengan que tomarse por mayoría de Estados que representen además un 60% de la población. «Espero una disposición al compromiso por parte de los afectados», añadió Schröder, dos días antes de la reunión de ministros de Exteriores que se celebrará a partir de mañana en Nápoles. Las palabras del canciller alemán encontraron eco en Francia, donde la responsable gala de Asuntos Europeos, Noelle Lenoir, también criticó la posición del Gobierno español en las negociaciones sobre el proyecto de Constitución europea y le pidió «un poco de flexibilidad» antes de señalar que «Europa quiere decir establecer compromisos, hacer concesiones recíprocas». La ministra delegada destacó que España «también tiene que entender que es el país más beneficiado por los fondos europeos». La ministra de Exteriores española, Ana Palacio, evitó valorar ayer si la propuesta italiana para la Constitución europea facilita las cosas para la reunión de Nápoles, pues no aborda el controvertido paquete institucional, donde Madrid y Varsovia mantienen un pulso para lograr que prevalezca el Tratado de Niza. No obstante, confió en que se dé un «empujón importante». «A mí no me gusta vender la piel del oso antes de haberlo cazado. Vamos a esperar a ver qué sucede en Nápoles», resaltó. El primer ministro polaco, Leszek Miller, aseguró ayer que no firmará nada que debilite la posición de su país en la UE y reiteró sus reservas al proyecto de Constitución europea porque, dijo, legitimaría la Europa del doble rasero que he visto en el Ecofin. Es fundamental, dijo, que los acuerdos se alcancen con la participación de todos, también de los países pequeños y medianos. «Lo que propone la Convención es que tres países fuertes puedan imponer su voluntad a los restantes y nosotros consideramos que eso es muy peligroso», concluyó.