Un desafiante Sadam Husein advierte a Bush de que no logrará derribarle del poder
INTERNACIONAL
El subsecretario norteamericano de Estado intenta convencer a Turquía para que le apoye en sus planes contra Irak En un tono desafiante, el presidente de Irak, Sadam Husein, advirtió ayer a EE UU y sus aliados, aunque sin citarlos directamente, de que no podrán derrocarlo y pidió a los iraquíes que se preparen para luchar por la «independencia y la libertad». «De ningún modo conseguiréis derribarme. ¡De ninguno!», advirtió en un discurso de unos 40 minutos y emitido por todas las cadenas de radio y televisión del país, con motivo del 24 aniversario de la revolución que llevó al poder en Bagdad al Partido Árabe Socialista Baaz. También se dirigió implícitamente a otros países árabes, exigiéndoles que no respalden ningún plan belicista.
17 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.«No conseguiréis derribarme, incluso si venís con todo el resto del mundo e invitáis a todos los demonios a venir con vosotros», recalcó Sadam Husein, vestido con traje gris oscuro y en un estrado con la bandera a su derecha. De este modo el gobernante parecía referirse a los países aliados occidentales y a los de Oriente Medio que, supuestamente, colaboran con Washington para preparar un ataque contra Irak Mensaje para la oposición Con palabras poco claras y sin mayores explicaciones, también hizo un llamamiento a combatir a los que tratan de minar al régimen desde dentro, a los que se refirió como «lobos e intrusos, que tienen apoyos dentro de los palacios del poder». Setenta antiguos jefes y oficiales militares iraquíes exiliados se reunieron el pasado fin de semana en Londres para analizar las posibilidades de derrocar a Sadam y discutir las opciones de un eventual nuevo régimen. A sus compatriotas, les pidió que «luchen con fuerza y paciencia para defender su independencia, libertad, estabilidad, justicia y progreso». En cualquier caso, insistió en que «Irak saldrá siempre vencedor» y señaló que «el pueblo de Palestina también conseguirá la victoria». La única respuesta al discurso vino del secretario de Estado adjunto para Asuntos de Defensa de EE UU, Paul Wolfowitz, que se encontraba ayer en Turquía para intentar convencer a Ankara de la necesidad de acabar con Sadam .«El presidente Bush ha sido muy claro. El régimen de Irak es hostil, apoya el terrorismo y tiene armas de destrucción masiva. No podemos dejarle que subsista, aunque todavía no sabemos cómo hacerlo», dijo Wolfowitz.