Participaron en una manifestación con sus uniformes colgados en perchas La manifestación celebrada ayer en defensa de la meritocracia en la Fuerza Armada de Venezue1a y para pedir la dimisión del presidente Hugo Chávez culminó antes de lo previsto para evitar choques con los oficialistas. Los militares retirados marcharon con los uniformes colgados en perchas, pues una encuesta reveló que el 55% de los consultados no quería que los llevasen puestos.
20 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Oficiales retirados y grupos de diversas organizaciones civiles tenían previsto llegar hasta el palacio presidencial de Miraflores, donde seis militares iban a entregar un documento a Hugo Chávez para que firmase su renuncia. Sin embargo, los manifestantes no pudieron cumplir ese objetivo. El coronel retirado y abogado Hidalgo Valero instó a los círculos bolivarianos a no provocar alteraciones del orden público. Pero no hicieron caso y, aunque no estaba previsto, se concentraron para evitar el paso de los militares. La policía preparó entonces once cordones de seguridad para evitar el encuentro de los dos grupos. El único incidente registrado fue el de un presunto inspector de la inteligencia castrense infiltrado en la marcha de militares críticos con Chávez y que hirió a una periodista del diario El Universal cuando descubrió que le había caído al suelo su identificación de ese organismo. Por otra parte, José Gamallo Díez, el empresario de Campo Lameiro (Pontevedra) herido de un disparo en la cabeza durante los disturbios del 11 de abril, está fuera de peligro aunque tiene problemas de coordinación, según el director del centro sanitario donde está hospitalizado, informa López Penide de la Redacción de La Voz de Galicia en Pontevedra.