LA REUNIÓN DE OKINAWA

La Voz

INTERNACIONAL

GONZALO PARENTE VENTANA AL MUNDO

29 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Nos hemos acostumbrado ya a ver cómo se reúnen los dirigentes de las naciones más poderosas del mundo y toman decisiones que nos afectan a todos. Ésta es la demostración palpable de que las instituciones, con el paso del tiempo, pierden efectividad y se convierten en organizaciones oxidadas que tienen mucha retórica y poca acción. Es ley de vida. ¿Para qué sirve la ONU? Se acaba de celebrar en Okinawa (Japón) la reunión del G-7 más Rusia, con la presencia también de la Unión Europea. Además de lo que se trató en la cumbre, como los efectos de la globalización, el alivio de la deuda de los países pobres, el sida, etc, me han llamado la atención dos temas de indudable interés estratégico. Por primera vez, se han relacionado las causas que originan los conflictos en el Tercer Mundo (tráfico de recursos como los diamantes, drogas y armamentos), a las que los líderes del G-7 están dispuestos a enfrentarse. La segunda cuestión ha sido la intervención del presidente de Rusia, Vladimir Putin, quien ha entrado con fuerza en el escenario internacional. A pesar de las dificulatades económicas, Rusia es una gran nación con la que habría que contar siempre, por su situación entre Oriente y Occidente, por su cultura y desarrollo tecnológico. Prueba de esto último es el acoplamiento de dos naves en el espacio de hace unos días. Finalmente, está el escenario donde se celebró la cumbre: Okinawa. Isla famosa porque su conquista supuso para los americanos, en la Segunda Guerra Mundial (1949) el disponer de bases aeronavales que les permitiera atacar a Japón y poner fin a la guerra. Todavía Estados Unidos mantiene en Okinawa efectivos militares que aseguren en presencia en el Pacífico asiático.