Mary Leakey en Google: El buscador celebra el centenario del nacimiento de la arqueóloga

La Voz REDACCIÓN

INFORMACIÓN

Mary Leakey cumpliría hoy cien años y Google no ha querido desaprovechar la ocasión para, sustituyendo su rígido logotipo de letras de colores por un original doodle ilustrado, rendirle homenaje a la gran antropóloga británica. Y es que el nombre de Mary Leakey pasará a la historia como una de las grandes arqueológas clave en el estudio de la evolución humana. Los éxitos de la conmemorada hoy por Google no son pocos. Gracias a Mary Leakey hoy en día conocemos datos reveladores sobre nuestros antepasados y la forma en la que vivieron y se relacionaron los primeros pobladores de la Tierra.

Quizás el mayor logro de Mary Leakey, la gran dama de la arqueología, sea el descubrimiento del primer cráneo de simio fósil. La paleontóloga retratada hoy en el doodle de Google hizo las maletas tras conocer y contraer matrimonio con el también arqueólogo Louis Leakey, que abandonó a su mujer Frida después de que Mary Lakey ilustrase uno de sus libros, y ambos instalaron en África, donde iniciaron sus famosas expediciones en los yacimientos de Kenia y Tanzania, toda una mina de oro de fósiles y antiguos restos de herramientas y animales. Mary Leakey no contaba con estudios superiores, pero su constancia y su escrupulosa rigurosidad en sus procedimientos pronto dieron sus frutos. La mujer dibujada hoy entre las letras de Google llevaba un ordenado y exacto registro de las excavaciones que le sirvió de ayuda cuando comenzó a descubrir asombrosos restos de los primeros humanos.

En las planicies del Serengeti, Mary Leakey se puso manos a la obra desenterrando utensilios comunes de los homínidos, hachas e instrumentos de piedra destinados a la caza y a la supervivencia. Después de varios años entregados a su pasión por el estudio de la evolución humana, Mary Leakey y su esposo dieron con el revelador primer cráneo de simio fósil en la Isla Rusinga. Dos años más tarde, en 1959, la escogida hoy por Google para protagonizar todas sus búsquedas, descubrió dos cráneos humanos más, esta vez, el del Australopithecus boisei de 1,75 millones de años de antigüedad y el del Homo habilis.