Gabri Veiga, una cabeza privilegiada

M. V. F. VIGO

GRADA DE RÍO

Oscar Vázquez

El debutante céltico suma a sus cualidades físicas una gran madurez

21 sep 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Poco más de un año después de su debut en Segunda B, y siendo aún juvenil, Gabri Veiga disputó sus primeros minutos con el primer equipo del Celta frente al Valencia el sábado. «Se lo ha ganado. No regalo nada a nadie», sentenció Óscar García Junyent sobre el debut del porriñés en Primera en la rueda de prensa posterior al partido. Quienes han seguido sus pasos apuntan a que hace tiempo que venía anunciando que puede llegar alto, y que las cualidades que le han traído hasta aquí son las mismas que le deben conducir a lograrlo.

El coordinador del Porriño Baloncesto Base, Darío Méndez, cazatalentos del balonesto de la zona, tuvo noticia de Gabri cuando cursaba tercero de Primaria. No llegó a entrenarle, pero lo recuerda perfectamente. «Jugaba al baloncesto escolar en su colegio, Fernández López. Un mirlo blanco que se nos escapó», admite. Porque reconoce que estuvieron detrás de él un par de años, pero «ya jugaba muy bien al fútbol y al año siguiente fichó por el Celta, creo recordar», indica.

Su trayectoria en la base céltica —a la que llegó desde el Santa Mariña cuando tenía once años— la ha seguido de cerca el técnico vigués y excéltico Gabi Couñago. «En los últimos años vi muchos partidos de la cantera y es un chico al que se le ven unas grandes cualidades», recalca. Lo ha seguido especialmente desde que comenzó la etapa juvenil y el curso pasado en el filial. «Fue una sorpresa tremenda ver el nivel que daba con el Celta B. Fue de lo más destacado de la pretemporada del 2019», recuerda.