Por delante de los nuevos tiempos

x. r. c., m. v. f. VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

David Aguilar

Los expertos dibujan un futuro escenario en el mundo del fútbol en donde los jugadores de la base serán fundamentales, un aspecto nada nuevo en el Celta

21 abr 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Los gurús que diseñan el fútbol después de la pandemia hablan de un escenario de crisis, de contratos a la baja, de fin a los fichajes millonarios y de utilizar la cantera como recurso salvavidas. En el caso del Celta, este último camino ya lo recorrió muchos años antes de que el coronavirus cambiase la vida de todos. Los vigueses se convirtieron en un club de cantera al año siguiente de verse en Segunda y en causa de disolución por las deudas. Desde entonces, año 2008, contar con jugadores formados en la factoría de A Madroa ha sido un habitual en las plantillas de la última década. Y ahora, con toda probabilidad, aunque sea uno de los equipos más saneados y con más posibilidades de mercado, volverá a hacerlo.

Con Óscar García Junyent ya han jugado esta temporada tres futbolistas con ficha del Celta B en la Copa del Rey: José Fontán, central de 20 años que disputó 105 minutos en Anduva ante el Mirandés como lateral izquierdo; Sergio Carreira, lateral derecho de 19 años, que disputó los últimos 37 en Calahorra ante la Azagresa, y Sergio Bermejo, que debutó en liga en el Villamarín con Escribá (5 minutos) y que actuó el partido completo de La Planilla. El madrileño, porque quien pagó el Celta su cláusula la temporada pasada al Navalcarnero, es un jugador de banda ofensivo.

Los tres parecen en estos momentos los futbolistas que están más cerca del primer equipo. A favor de Fontán juega su polivalencia defensiva y su envergadura, además de la buena salida de balón. Carreira es el típico producto de A Madroa para el lateral derecho, con recorrido y con desparpajo para irse al ataque, aunque a sus 19 años se encuentra con Hugo Mallo y Kevin por delante, dos duros escollos para el vigués a día de hoy.

Bermejo tiene talento y calidad, aunque perdió un punto de protagonismo en las últimas jornadas antes del parón en el filial con los fichajes de invierno y la llegada de Onésimo Sánchez (no es titular en el B desde principios de febrero).

En la nómina de futuribles también podría tener cabida Yeboah, un atacante ghanés rápido y con uno contra uno, e incluso el portero serbio Rosic si al final el club decide hacer efectiva la opción de compra que tiene sobre el meta cedido por el Almería.

Cinco nombres a los que poder echar mano o bien para completar la plantilla del próximo curso o para dejarles madurar en el filial a la espera de su explosión definitiva.

La plantilla actual del conjunto vigués tiene a nueve futbolistas formados en A Madroa después del regreso de Santi Mina, Pape y Denis Suárez, y incluso hasta el mercado de invierno eran diez con David Costas, un número del todo habitual en los planteles de los últimos tiempos, porque si el Celta fue capaz de ascender con doce jugadores de casa desde Segunda en la campaña 11/12, volver a Primera no cambió para nada el discurso y la tendencia se mantuvo, con mínimas oscilaciones a lo largo de estos años.

Ahora, en ese escenario post coronavirus, los clubes tendrán que agudizar el ingenio para fichar y dar una cuota de protagonismo en sus planteles a la gente de casa. Athletic, Real Sociedad, Celta y Villarreal (estos cuatro en especial) ya tienen gran parte del camino andado entre los clubes de clase media. Un buen punto de arranque para los años duros que se avecinan.