Once ejemplos a tener en cuenta

Desde el año 2000 más de una decena de los equipos que vivieron la misma situación que el Celta la pasada temporada no cambiaron la dinámica y acabaron descendiendo a Segunda un año después


vigo

Dijo el presidente Carlos Mouriño que habían aprendido del error y tomado nota para el futuro, aunque no podía garantizar que no se repetiría. Lo decía a la hora de enjuiciar la campaña del Celta que terminó salvándose en la última jornada y ocupando el décimo séptimo puesto, el último con pasaporte para repetir el próximo año en Primera.

Superado el trance, la planificación deportiva del mes de tránsito entre una temporada y otra se antoja clave para cambiar el rumbo y que el equipo vuelva a vivir en aguas tranquilas. Porque la historia de LaLiga dice que muchos equipos que estuvieron cerca del abismo acabaron bajando a los infiernos de Segunda División. En concreto desde el cambio de siglo once equipos en 19 temporadas, una cifra nada desdeñable y que debe ser tenida en cuenta para no engordar la estadística de la reincidencia. Por el momento es el Zaragoza el único equipo que tropezó dos veces en el mismo error (en el 2002 y 2013), mientras que Real Sociedad, Levante, Recreativo, Valladolid, Osasuna, Almería, Getafe, Sporting y Deportivo lo hicieron en una.

El Zaragoza, uno de los equipos importantes del fútbol español, acumulaba años de decadencia. En el 2002 descendió por primera vez (en la época reciente) sin escuchar el aviso de la temporada anterior, en la que había quedado al filo con 43 puntos. Treinta y ocho partidos de liga después fue colista y volvió a la división de plata dos décadas. El aviso no cambió la tendencia y en el 2013, el curso del 4 % celeste, volvieron a las andadas tras flirtear con el precipicio el año anterior. Todavía no se ha recuperado del palo y este curso hicieron cuentas para la permanencia en Segunda hasta cerca del final.

Además de los maños, otros equipos importantes de Primera División como la Real Sociedad también vivieron la experiencia. Los txuri urdin fueron décimo séptimos, una posición lejana a su potencial, con 40 puntos en 05/06 pero al año siguiente tocaron fondo y terminaron en la zona roja y consumando el descenso con Lotina en el banquillo.

Era el año 2007 y durante cuatro campaña se repitió la secuencia de un modo continuado. Primero fue el Levante el que tras salvarse bajo sospecha (en el partido investigado con el Athletic de Bilbao) terminó cayendo al curso siguiente y además como colista destacado (con 26 puntos), luego el Recreativo tomó el relevo. El Decano no atendió el aviso e inició una cuesta abajo que le llevó al fútbol de bronce. El Valladolid cierra esta sucesión de descensos al caer en el 2010 tras librar un año antes en un final de infarto que llevó al Betis a Segunda contra todo pronóstico.

Seis años consecutivos

La teoría de que la situación puede empeorar para los equipos que inician una nueva liga tras acabar eludiendo el descenso tuvo su punto álgido entre el 2013 y el 2018, con un equipo que un año antes había tenido problemas descendiendo a Segunda. Este amenazante ciclo lo abrió precisamente el Zaragoza y al curso siguiente tomó el relevo el Osasuna. Los navarros habían estado en la lucha del curso anterior, con el Celta entre otros, y terminaron aquella liga con 39 puntos, curiosamente los mismos que sumaron un año después pero que solo le sirvieron para ser penúltimos y perder la categoría.

El Almería recogió el testigo. Libró en la 13/14 con 40 puntos, pero ya no pudo hacer lo mismo un año después y dejó la élite con 29 puntos en la décimo novena posición. El Getafe fue el siguiente. En mayo de 2015 eludió el descenso por dos puntos y en ese verano se hizo cargo del equipo Escribá, pero el hoy entrenador del Celta ya se encontró un equipo azulón tocado. No acabó la temporada y los madrileños descendieron en la última jornada. El Sporting, que había sido el gran beneficiado de aquel domingo de transistores con Abelardo en el banquillo, no pudo repetir la historia en el 2017. El Deportivo es el último que vivió esta situación. En el año que descendieron los sportinguistas los coruñeses se quedaron en Primera después de sumar cuatro puntos en las últimas dos jornadas, pero la temporada pasada el equipo terminó descendiendo y además con semanas de antelación.

Esta secuencia de seis años consecutivos se rompió el pasado mayo. De mantenerse la tendencia Leganés, Athletic o Levante, los que más sufrieron para salvarse en el 2018, tendrían que recoger el testigos, pero los tres vivieron un año tranquilo aunque los bilbaínos cuajaron una pésima primera vuelta para volar en la segunda.

Al Celta le toca ahora aprender de los errores ajenos y prolongar otro año la sequía de una estadística que invita a la reflexión. El continuismo muchas veces solo conduce al desastre. LaLiga solo avisa una vez.

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