El príncipe Andrés acogió a Epstein en Windsor tras la orden de arresto contra el pederasta
GENTE
La BBC difundió una imagen del hermano del rey Carlos III, junto a Harvey Weinstein y Ghislaine Maxwell en una fiesta de disfraces con motivo del cumpleaños de la princesa Beatriz
28 oct 2025 . Actualizado a las 11:22 h.El príncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, recibió en el 2006 en Royal Lodge, la mansión en la que vive en Windsor sin pagar alquiler, a Jeffrey Epstein, Harvey Weinstein y Ghislaine Maxwell, dos meses después de que se emitiera una orden de arresto contra el pederasta convicto, revela este martes la BBC.
El príncipe Andrés está en el centro de un gran escándalo por su pasado vínculo con Epstein, fallecido en prisión en agosto del 2019, y por residir en una lujosa mansión de 30 habitaciones sobre la que no paga alquiler.
Según la BBC, Epstein, el exproductor de cine Harvey Weinstein y Ghislaine Maxwell (amiga de Andrés de la juventud), visitaron Royal Lodge como parte del baile de disfraces organizado en Windsor para celebrar en el 2006 los 18 años de la princesa Beatriz, hija del Andrés, dos meses después de que se emitiera en Estados Unidos una orden de arresto contra Epstein por agresión sexual a una menor.
La emisora puntualiza que se sabía que Epstein, Maxwell y Weinstein habían visitado el castillo de Windsor para el evento, pero no que hubieran estado en la residencia privada de Andrés. Epstein, Maxwell y Weinstein aparecen juntos en una fotografía conseguida por la BBC antes de la fiesta principal en el castillo.
El fallecido pederasta fue arrestado por la policía en Florida ocho días después del evento.
El príncipe Andrés intentó poner fin a años de controversia, tras las acusaciones de abuso sexual contra él por parte de Virginia Giuffre cuando esta era menor de edad, al comunicar hace once días que dejaría de utilizar el ducado de York y otros honores.
Sin embargo, el príncipe, quien niega rotundamente las acusaciones, se vio inundado de críticas centradas en la propiedad en la que ha vivido solo, prácticamente sin pagar alquiler, desde el 2003 y con Sarah Ferguson (de la que está divorciado) desde el 2008.
Recientemente se ha sabido que tanto el príncipe Andrés como Sarah Ferguson piden a cambio de dejar su lujoso hogar en Royal Lodge, dos casas, una para él y otra para su exmujer. Hasta ahora, y a pesar de estar divorciados y de todos los escándalos, Andrés y Sarah seguían conviviendo en la mansión situada en el parque del castillo de Windsor. Pero ahora, en esta nueva etapa, y tras renunciar a los títulos nobiliarios, ya buscan hacer vidas por separado y tener cada uno su espacio.
El príncipe Andrés, de 66 años, quiere para sí mismo Frogmore Cottage, también situado en las propiedades del castillo de Windsor y que sirvió de vivienda para el príncipe Harry y Meghan Markle hasta que se fueron del país. Lo cierto es que la casa real ya le había ofrecido vivir allí en enero del 2023, cuando se echó a la pareja.
Por otra parte, considera que Fergie, de 66 años, también se merece otra vivienda, ya que Frogmore Cottage se haría muy pequeña para los dos. Así que la propuesta es que ella resida en Adelaide Cottage, muy cercana a la anterior y que quedará libre dentro de un mes, cuando el príncipe Guillermo y Kate Middleton se muden a un nuevo hogar, Forest Lodge.
Una fuente cercana a Andrés y Sarah Ferguson asegura que esa sería la opción perfecta. «Tendrían espacio para cada uno de ellos y también para que sus hijas Eugenie y Beatrice y sus familias fuesen de visita», subraya.
Hace poco también se especuló con que el príncipe Andrés podría dejar Londres y mudarse a Abu Dabi, donde reside desde hace años Juan Carlos I, tras el ofrecimiento de un palacio por parte del jeque Sheikh Mohamed bin Zayed Al Nahyan.
Un escándalo que Carlos III quiere zanjar
El rey Carlos III quiere zanjar cuanto antes el escándalo que lleva años protagonizando su hermano el príncipe Andrés. El heredero al trono, su hijo Guillermo, habría manifestado incluso que quiere medidas más contundentes contra su tío. Ayer lunes el monarca fue increpado y abucheado por un manifestante que le preguntó sobre la relación de su hermano, el príncipe Andrés, con el magnate estadounidense y pedófilo convicto Jeffrey Epstein, durante su visita a la catedral de Lichfield. En un vídeo publicado por la organización antimonárquica Republic en la red social X, se observa como, entre la multitud que aguardaba al monarca, una persona se dirige a él desde detrás de una valla y le dice: «¿Desde cuándo hace que sabes de Andrés y Epstein? ¿Le has pedido a la Policía que encubra a Andrés?». «¿Debería permitirse a los parlamentarios debatir con la realeza en la Cámara de los Comunes -baja-?», continuó.
Carlos III no respondió a ninguna de las preguntas y siguió impasible saludando y conversando con el resto de los asistentes. El resto del público congregado en Lichfield respondió con un fuerte apoyo vocal al monarca, incluidos cánticos de «¡Dios Salve al Rey» y una mujer llegó a gritar directamente al manifestante para decirle que se callase y lo dejase en paz, según se ve en el vídeo.
Años en la cuerda floja
El hermano de Carlos III decidió hace ya cinco años dar un paso a un lado y mantenerse alejado de la vida pública por su aparición en los papeles de Epstein, el magnate estadounidense arrestado en julio del 2019 por cargos de abuso sexual y tráfico de decenas de niñas a principios de los años 2000. Este millonario, quien llegó incluso a codearse en algún momento con personalidades como el príncipe Andrés de Inglaterra —el hijo de Isabel II—, Bill Clinton o Donald Trump, fue descubierto ahorcado en su celda.
La presión aumentó en los últimos días. Primero, con la publicación de un correo electrónico entre el Andrés de Inglaterra y Epstein, publicado por los tabloides británicos, que demostraba que el príncipe había seguido en contacto con el magnate tras haber sido condenado, algo que había negado. Además, en la misiva, en la que se mostraba preocupado por Epstein y aseguraba que estaban «juntos en esto», le decía: «Estamos en contacto, y volveremos a jugar muy pronto».
Solo unos días después llegó el aterrador testimonio de una de las víctimas, Virginia Giuffre, quien, en sus memorias póstumas —se suicidó en abril—, señaló directamente al príncipe británico, con quien tuvo tres encuentros sexuales. «Creía que tener sexo conmigo era su derecho de nacimiento», aseguró la mujer, que tenía en aquel momento 17 años. «Mis hijas son apenas algo más pequeñas que tú», dijo el príncipe tras saber su edad.