Su última aparición fue apenas unas horas después de que la casa real anunciase que durante las próximas semanas cancela su agenda por completo para someterse a un tratamiento de rehabilitación pulmonar
20 sep 2025 . Actualizado a las 13:47 h.«Debería haberlo hecho hace tiempo, pero ahora es el momento. Así que lo haré. Porque necesito un poco más de ayuda que antes para afrontar la vida diaria con la fibrosis pulmonar», afirmó la princesa Mette-Marit de Noruega a la televisión NRK en su última aparición pública. Fue durante la tarde del viernes, apenas unas horas después de que desde la casa real del país anunciasen que la esposa del príncipe heredero Haakon se ausentará hasta noviembre de todos sus compromisos públicos ya que la dolencia que sufre, fibrosis crónica, se ha agravado en los últimos tiempos.
La princesa, de 52 años, se someterá a «rehabilitación pulmonar» durante el mes de octubre, aunque no descartan que pueda participar en algún acto de manera excepcional, como por ejemplo la cena con los representantes del Parlamento en el Palacio Real de Oslo, si su salud finalmente se lo permite.
Mette-Marit acudió al Museo Folclórico noruego y asistió a la conferencia sobre Frida Hansen y la Tela Transparente. Allí se la vio con un vestidos camisero largo de rayas en azul y blanco, de la firma ME and EM, y usando el tejido seersucker. Lo combinó con una chaqueta americana azul marino y zapatos nude.
Mette-Marit sufre una fibrosis «poco común»
A Mette-Marit se le diagnosticó en el 2018 una variedad «poco común» de fibrosis, después de ser sometida a varias pruebas en el Hospital del Reino de Oslo. Desde el palacio noruego ya se informó el mes de marzo pasado que la fibrosis pulmonar de la princesa había «evolucionado» y que ahora tenía «síntomas diarios y molestias que afectan a su capacidad de desempeñar sus tareas», por lo que necesitaría más descanso y podrían surgir cambios en su programa oficial con más frecuencia.
Los problema de su hijo Marius
La princesa ha estado también en el centro de la actualidad en el último año por los problemas legales de su hijo Marius, fruto de una relación anterior a su matrimonio con Haakon.
Marius Borg Høiby fue acusado formalmente hace un mes por la Fiscalía noruega de cuatro casos de violación y varios de maltrato a sus parejas. La Casa Real noruega se ha mostrado reacia a comentar el caso, que ha generado mucha atención mediática en este país nórdico, aunque Haakon ha admitido la «gravedad» de las imputaciones y Mette-Marit ha reconocido que el año pasado fue «muy duro» y que la familia recibió «ayuda profesional» del sistema sanitario.