Imanol Arias, en la quiebra

El actor de «Cuéntame» revela que, tras sus problemas con Hacienda, ha «vendido todo» y vive «como una pluma»


Buenos Aires

Las cuentas de Imanol Arias están en quiebra. El veterano actor ha presentado en Argentina una película, Retiro voluntario, dirigida por Lucas Figueroa y en la que junto a Darío Grandinetti y Miguel Ángel Solá. Allí concedió una entrevista al diario La Nación en la que desnuda su complicada situación económica.

Tras aparecer en los papeles de Panamá y descubrirse que tenía una sociedad en un paraíso fiscal, Imanol Arias tuvo un litigio con Hacienda y debió vender todos sus bienes para saldar deudas

«Soy una persona que jamás ha eludido sus responsabilidades. He vendido todo para empezar de cero. Vivo como una pluma», dice el actor en la entrevista. 

«Vendí todo, pero no siempre te compran bien, hay abuso. No tengo vivienda propia y he tenido que despedir a los cuatro empleados que trabajaban conmigo. Eso me permitió cumplir con una obligación», precisó.

Voy a devolver todo, hasta el último centavo

«Yo no era consciente de lo sucedido, pero soy responsable. Voy a devolver todo, hasta el último centavo. En España no puedo hablar de esto. No debo, ni quiero, entrar en conflictos en mi país», aseguró el intérprete de «Cuéntame», muy conocido también en Argentina por protagonizar en los 80 la película Camila, candidata al Oscar por Argentina.

El actor aseguró que ahora camina por la calle «tranquilo»: «Cuando se comete un error fiscal, pagas la deuda, o lo que supuestamente has defraudado, y además el 170 % más, así que nadie puede decirme: "¿Qué has hecho con el dinero de todos?"».

Imanol Arias justifica su problema fiscal en un cambio en la ley de propiedad intelectual. «El Gobierno fijó unas cuotas de propiedad intelectual que no eran legales. Europa le llamó la atención y ahora el Estado nos debe mucho dinero a los actores, autores, periodistas, por la copia privada. Ellos fijaron una cifra que no se podía discutir. A partir de las variaciones en la ley, en un momento se nos animó a los actores que teníamos gente contratada a que tuviéramos sociedades anónimas, luego personales o profesionales», señaló.

Mi problema no es de ocultación, sino de un error 

«Pero al tiempo nos dijeron, retroactivamente, que pagáramos como cualquier ciudadano. Sin embargo, nosotros no tenemos un estatuto de trabajador de actores, pero abonamos impuestos como todos y no podemos tener sociedades. Las sociedades pagan menos. Es algo atípico. Mi problema no es de ocultación, sino de un error en el sistema de pago no consentido. Jamás oculté mis ganancias ni mi patrimonio. Pero ese error en los pagos me significó que debo saldar el 170 por ciento de lo que he ganado», precisó.

Imanol Arias subraya en la entrevista su compromiso por solucionar el problema. «Me he comprometido a retribuir. El público me conoce y sabe quién soy. La gente me ha dado mucho y tengo una enorme deuda con ellos. Soy una persona que jamás ha eludido sus responsabilidades», insistió.

«Nunca he podido engañar, de lo contrario estaría muerto o enfermo. Como en las películas, siempre creo que las personas buenas tienen una segunda oportunidad», concluyó.

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