Médicos y víctimas rechazan el bloqueo político a la rebaja de la tasa de alcohol al volante

José Manuel Pan
José Manuel Pan REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Imagen de archivo de consumo de beidas alcohólicas.
Imagen de archivo de consumo de beidas alcohólicas. MARCOS MÍGUEZ

«Es una decisión contraria la evidencia científica», advierten los especialistas tras la alianza de PP, Vox y ERC contra la reforma legal para reducir la tasa máxima

19 mar 2026 . Actualizado a las 20:29 h.

El rechazo del Congreso a la reforma legislativa para reducir la tasa de alcohol en la conducción ha causado un enorme malestar en colectivos relacionados con la prevención de la seguridad vial. La alianza de PP, Vox y ERC para bloquear la propuesta del PSOE sorprendió y causó «una profunda decepción» en las asociaciones que agrupan a familiares de víctimas de accidentes, que no entienden que hayan votado en contra de la ley representantes de grupos políticos con los que se habían reunido para explicarles las consecuencias del consumo de alcohol en la siniestralidad. Pero no solo las víctimas han mostrado su malestar. Los médicos de familia consideran que el rechazo a la rebaja de la tasa de alcohol «es una decisión contraria a la evidencia científica disponible y a las recomendaciones de los organismos nacionales e internacionales en materia de seguridad vial y salud pública».

Los médicos de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria advierten de que «se ha perdido una oportunidad relevante para reducir la morbimortalidad asociada a los accidentes de tráfico». Además, recuerdan que los datos son contundentes, ya que «aproximadamente el 30 % de las muertes por accidentes de tráfico en España están relacionadas con el consumo de alcohol». Los especialistas aseguran que el alcohol deteriora las capacidades psicomotoras, disminuye la atención, altera la percepción del riesgo y aumenta el tiempo de reacción, «que son factores determinantes en la génesis de siniestros viales con consecuencias graves o mortales». Y añaden que desde una perspectiva de salud pública, «resulta difícil comprender que no se haya priorizado una medida preventiva de alto impacto poblacional. La evidencia científica es clara: no existe un nivel seguro de consumo de alcohol compatible con la conducción, y cualquier umbral permisivo implica asumir un riesgo evitable».

Los médicos hacen un llamamiento a los grupos parlamentarios que votaron en contra de la reducción de la tasa de alcohol para que reconsideren su posición y retomen el debate en los próximos meses, con el objetivo de aprobar una normativa más ambiciosa y coherente con la protección de la salud de la ciudadanía. Aseguran que es necesario reforzar las políticas de prevención, educación sanitaria y sensibilización social, «incorporando el mensaje inequívoco de que conducir y consumir alcohol son prácticas incompatibles».

Las asociaciones de víctimas de accidentes, que habían impulsado este cambio legislativo, mostraron su decepción por el rechazo del Congreso a la propuesta del Gobierno. El presidente de la asociación DIA de Víctimas de Accidentes, Francisco Canes, no entiende las razones para votar en contra de la ley ya que «no se trata de prohibir beber, sino de hacerlo y conducir después». Mar Cogollos, de la asociación Aesleme, está «muy decepcionada» y reprocha su posición a los diputados que rechazaron la reforma. «¿Cómo miras a los ojos a alguien que ha perdido a su hijo a su madre por culpa de un conductor borracho?». Y lamenta que no haya salido adelante esta medida, «que no tiene que ver con ser de izquierdas o derechas o vivir en un barrio rico o pobre, porque el siniestro no discrimina». David Pérez de Landazabal, de Stop Accidentes, dice que «no se ha tumbado una ley, se ha dado la espalda a la vida».

Interior seguirá trabajando por una política de Estado de «tolerancia cero»

Mientras, el Ministerio del Interior asegura que seguirá trabajando «para rebajar la tasa máxima de alcohol al volante». Lo hace después de que el Congreso rechazase la proposición de ley socialista para reducir el nivel máximo permitido de 0,5 gramos por litro en sangre a 0,2 (de 0,25 a 0,10 en la prueba de aire). «La bajada de la tasa no sale adelante en el Congreso, pero el rumbo está claro», advierten desde el Ministerio del Interior. En su cuenta de Instagram, el departamento que dirige Grande-Marlaska señala su apuesta por la «tolerancia cero al alcohol al volante, política de Estado en la que Interior seguirá trabajando». Y añade que «salvar vidas es una política de Estado y cero alcohol salva vidas».

La ley volverá al Congreso

El PSOE llevará de nuevo al Congreso la bajada de la tasa máxima de alcohol. «Por supuesto que volveremos a traerla. Hemos vuelto a ver, otra vez, cómo el PP se ha alineado con los intereses económicos, dejando de lado al conjunto de la ciudadanía», dijo el socialista Manuel Arribas. «Les pido que estén del lado de la vida y lejos de quien entendió que con una copa no pasaba nada». Eso les pidió Arribas a sus compañeros de PP, Vox y ERC para que apoyasen la reducción de la tasa: «Háganlo por las madres, por las asociaciones que les pidieron que voten a favor. Ojalá nunca sufran la perdida de un ser querido por culpa de alguien que haya bebido».

Rechazada en el Congreso por PP, Vox y ERC 

La reforma normativa para reducir la tasa máxima de alcohol al volante fue rechazada en el Congreso el miércoles con el voto de los grupos parlamentarios del PP, Vox, ERC y UPN, que se aliaron contra de una de las propuestas estrella del Gobierno socialista: la rebaja de la tasa máxima de alcoholemia de 0,5 a 0,2 en sangre, que equivaldría a bajar de 0,25 a 0,10 en la prueba de aire, que es la que hacen los agentes a pie de carretera. Esta reforma pretendía ser una aproximación a la tasa cero, ya que todos los expertos consideran que los nuevos límites podrían alcanzarse con solo una cerveza.

El diputado socialista Manuel Arribas defendió la propuesta y recordó que detrás de muchos siniestros de tráfico «hay familias destrozadas por el alcohol». Aseguró que una de cada tres muertes en carretera está causada por el alcohol y señaló que con la reforma se pretendía «acabar con la mala idea de que un consumo moderado es aceptable». Para Arribas, «el único mensaje claro es el de cero alcohol al volante». Hizo un repaso de accidentes mortales causados por el alcohol y advirtió que en cada uno de los casos que citó las víctimas podrían ser madres, hijos o hermanos de cualquiera de los diputados presentes ayer en la Comisión de Interior. Pidió a los diputados del PP que votasen a favor. «Ustedes saben que es una medida necesaria, pero responden a intereses económicos poderosos», les dijo.

«Sin contenido ni solidez»

El PP no aceptó la propuesta y votó en contra. La negativa la defendió la diputada Bella Verano, que tenía a su lado a la gallega Ana Vázquez. Agradeció que le hubiesen aceptado algunas enmiendas, pero acusó al Gobierno de no hacer las cosas bien desde el punto de vista legislativo. «Esta norma nace sin contenido ni solidez», aseguró la diputada, que preguntó al Ejecutivo por qué esta reforma no se tramitó como un real decreto o un proyecto de ley si lo que quería era «que estuviese blindada». Verano apreció «cierta urgencia» por aprobar normas, lo que la lleva a pensar que no había un problema de blindaje, «sino una forma de actuar que evita controles». Añadió que «el respeto a los procedimientos es una garantía de calidad democrática, y la ley no debe construirse con atajos».

Para la popular, el debate para reducir la tasa de alcohol «no puede abordarse de manera simplista», y aseguró que mientras se habla de la bajada de la tasa de alcohol sigue habiendo un parque de vehículos envejecido y un estado deficiente de las carreteras nacionales. «Y eso también es seguridad vial», remató Verano.

«Todos compartimos el objetivo de reducir las muertes en carretera, somos conscientes porque nos reunimos con los familiares víctimas», pero señaló que «lo importante no es decir que se ha aprobado una ley, sino que sirva de verdad para salvar vidas».

«Las tasas ya son muy bajas»

También Vox dijo estar a favor de «que caiga todo el peso de la ley sobre los que cometen delitos y ponen en peligro la vida de las personas», y por eso, su portavoz, Rodríguez Almeida, expresó su solidaridad con los familiares de las víctimas. «Suscribimos el fin perseguido, pero discrepamos de los medios empleados», dijo antes de añadir que «llama la atención que el mismo Gobierno que es responsable del deterioro de las infraestructuras finja preocupación por la seguridad vial con una medida desproporcionada y con un fin recaudatorio». Aseguró que «no hay base científica para reducir los niveles de alcohol, que son ya muy bajos», y se preguntó «por qué no se prohíbe y que sea cero, como en los pilotos de aviación». Para Almeida, «el problema está en las drogas» y lo del alcohol «es una cortina de humo que no vela por la seguridad vial, sino que es por afán recaudatorio».

«Una ley muy cínica»

También votó en contra Inés Granollers, de ERC, que se justificó con que «votar esta ley no acaba con los accidentes». Para ella, la mejor tasa es cero, y por eso dijo que esta rebaja «no es más que una ley muy cínica con una falsa promesa» hacia los familiares de las víctimas. También votó en contra UPN, que no defendió su postura.

A favor de la propuesta del PSOE votaron Sumar («Es una reforma inaplazable. Nadie está en contra del vino ni de la cerveza. Se trata de prohibir el cóctel mortal de alcohol y conducción») y el PNV («si esta ley permite evitar una muerte merece la pena. Es una apuesta por la vida. No se criminaliza a nadie, se trata de dejar claro que conducir es una responsabilidad».

«Decepción» en las víctimas

Las asociaciones de víctimas de accidentes de tráfico vivieron con «estupefacción y gran disgusto» el rechazo a la reforma y mostraron duras críticas hacia PP, VOX, ERC y UPN por votar en contra. Las asociaciones de víctimas eran las principales valedoras de esta reforma. «Es una barbaridad», dijeron desde la asociación DIA de Víctimas de Accidentes. También se sorprendieron en Aesleme, que se sienten «muy decepcionados». Desde Stop Accidentes dicen que «se ha dado la espalda a la vida».