Educación cambia el modelo para llamar a los sustitutos y evitar que estén pendientes del teléfono

La Voz SANTIAGO

GALICIA

Oposiciones de educación en el IES Lamas de Abade de Santiago, el pasado mes de junio
Oposiciones de educación en el IES Lamas de Abade de Santiago, el pasado mes de junio SANDRA ALONSO

El nuevo sistema consistirá en una aplicación informática y se probará este curso para generalizarlo a partir del próximo

11 feb 2026 . Actualizado a las 14:56 h.

La Consellería de Educación ha firmado una adenda al acuerdo del año 95 que regula las condiciones de trabajo del personal docente interino y sustituto. Lo ha hecho este miércoles con los representantes de CC.OO., ANPE, UGT y CSIF, para introducir dos cambios que mejoran la situación de este colectivo. El primero, ya anunciado, es que no tendrán la obligación de presentarse todos los años a las oposiciones para mantener su posición en las listas. Pero el segundo también evitará muchas ineficiencias ya que la Xunta va a sustituir el modelo de llamamientos para cubrir ausencias. Hasta ahora se llevaba a cabo con llamadas telefónicas, lo que obligaba a los sustitutos a estar pendientes del móvil, y con el nuevo sistema se utilizará una aplicación informática, que además garantizará una mayor transparencia en el proceso. 

Los nuevos llamamientos se harán con convocatorias en esta aplicación y utilizando los datos de contacto que tiene la consellería. Los convocados tendrán un plazo de 24 horas para seleccionar el orden de las vacantes y la previsión es que ya este curso se implante el sistema de forma experimental, para generalizarlo a partir del 2026-2027. Con ello se evitan posibles incidencias derivadas de interpretaciones subjetivas o errores humanos, y se agilizará la cobertura de las bajas.

Respecto a la no obligación de presentarse a las oposiciones, todos aquellos sustitutos e interinos que estén en listas y hayan tenido algún contrato podrán no acudir al examen y conservar su puesto en el listado. De esta forma se agiliza el proceso, se reduce el trabajo de los tribunales y también disminuye la carga burocrática y administrativa, además de evitar a los profesores que tengan que acudir al proceso selectivo si no quieren.