El incendio iniciado en Avión este domingo por la tarde ya ha afectado a 70 hectáreas
25 ago 2025 . Actualizado a las 16:53 h.La provincia de Ourense empieza por fin a respirar. A pesar de que volvieron a subir las temperaturas —con muchos concellos rozando los 35 grados— el avance de los incendios ha remitido en comparación con los días más críticos. A primera hora de este lunes solo quedan tres fuegos activos: en Chandrexa-Vilariño de Conso y Carballeda de Valdeorras-Casaio, y uno nuevo, detectado por la tarde, en Avión-Nieva, de 70 hectáreas.
El primero se originó hace una semana como consecuencia directa del que, 17 días atrás, había comenzado en el municipio de Chandrexa de Queixa y que acabó extendiéndose por varios municipios. Las estimaciones provisionales sitúan en unas 19.000 las hectáreas arrasadas por este gran frente, que también alcanzó Manzaneda, Montederramo, A Pobra de Trives, O Bolo y Laza.
El segundo incendio que sigue activo es el de Carballeda de Valdeorras, con unas 4.400 hectáreas calcinadas después de entrar en Galicia desde la provincia vecina de Zamora.
En la actualidad, se mantienen estabilizados otros grandes incendios: el de mayor superficie, Larouco (30.000 hectáreas), Oímbra (17.000), A Mezquita (10.000), Carballeda de Avia (4.000), Vilaboa (en Pontevedra) con 70 hectáreas y Vilardevós (900).
Además, han pasado ya a la categoría de controlados los de Maceda (3.500 hectáreas), Moialde en Vilardevós (600), Montederramo (120), Riós (40 hectáreas) y Carballedo-A Cova (100).
Ninguno de los fuegos que, desde que comenzó el mes, asolan la provincia ourensana ha podido darse todavía por extinguido. El balance provisional es devastador: unas 90.000 hectáreas calcinadas en menos de tres semanas.
Sigue decretada la situación 2 de alerta en toda la provincia, lo que implica una mayor agilidad de medios y recursos de la comunidad autónoma y del resto de administraciones.
Hoy se cumplen 13 días desde que la Xunta activó la emergencia por incendios en la zona.
El paso de los fuegos deja una estampa de desolación. Miles de kilómetros teñidos de negro en espacios de gran valor ambiental y en comarcas cuya economía depende en gran medida del sector primario.