La gestión económica de Jácome en Ourense ocasiona deudas con proveedores y trabajadores
GALICIA
El gobierno local sobrevive sin presupuestos actualizados desde el año 2020 y con todas las concesiones en precario
11 may 2025 . Actualizado a las 05:00 h.El Concello de Ourense incumple sistemáticamente la ley que obliga a la Administración a abonar sus facturas en un plazo máximo de treinta días. El Estado ha decidido intervenir y forzará al Ayuntamiento a poner en marcha un plan para pagar los más de diez millones de euros que tiene de deuda con sus proveedores. Esta es solo una de las consecuencias que está teniendo para la ciudad la gestión económica del gobierno encabezado por Gonzalo Pérez Jácome, incapaz de aprobar unos presupuestos actualizados desde el año 2020, con problemas para pagar las nóminas completas a los trabajadores y con todas las concesiones de los grandes servicios públicos en precario.
El último dato del período medio de pago del Concello de Ourense sitúa su morosidad en 117,13 días y esa situación tiene consecuencias, en primer lugar, para las empresas afectadas, que en muchos casos se ven obligadas a recurrir al juzgado, y en último término a todos los ciudadanos, que tienen que pagar con sus impuestos los intereses de demora. Así ocurre con facturas de todo tipo, grandes y pequeñas. Muy recientemente, el Concello de Ourense se vio obligado a pagar de más por la adquisición de un set de alzadores infantiles para las butacas del Auditorio. Costaban 8.994 euros, pero hubo que abonar a mayores 1.274,47 euros debido a los intereses que se originaron por los 378 días de retraso en el pago.
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Las deudas se disparan cuando se trata de los grandes servicios públicos que presta el Concello de Ourense, como todas las entidades locales, es decir, el abastecimiento y saneamiento de agua, la limpieza y recogida de basura y el transporte urbano, aunque también hay otros en esa misma situación, como la ayuda a domicilio. Los contratos con las empresas concesionarias caducaron hace años, en algunos casos hace más de un decenio, y esas compañías reclaman judicialmente cantidades millonarias para compensar los incrementos que han tenido que afrontar en los costes reales por la prestación de esos servicios. La oposición calcula en 25 millones la deuda oculta por este motivo. Solo la empresa del agua planteó una reclamación de 13,9 millones.
Cuando estaba en la oposición, Jácome era muy crítico con la gestión económica de sus predecesores. Al popular Jesús Vázquez lo denunció ante la Fiscalía precisamente por tener en precario los grandes servicios públicos. Además, lo calificó reiteradamente como un «inepto» por ser incapaz de aprobar unos presupuestos en sus cuatro años de mandato. Ahora que él es alcalde, en su seis años al frente del Concello solo se aprobaron unas cuentas actualizadas, las del año 2020. Acaba de presentar un borrador con la intención de sacar adelante las del 2025, pero el hecho de llevar un lustro sin presupuestos es un registro sin parangón en Galicia. Es una situación que debe corregirse «de inmediato», según indica un reciente informe del Observatorio Municipal Gallego de la Red Localis, un grupo de investigación de la Universidade de Vigo.
Y es que la falta de un documento presupuestario actualizado tiene consecuencias en la gestión económica del día a día del Concello de Ourense. Por poner un ejemplo, las partidas diseñadas en el 2020 para las ayudas de comedor escolar y para financiar los proyectos asistenciales de las entidades sociales se quedan cortas para la realidad actual y, año tras año, numerosas solicitudes se quedan en lista de espera pese a cumplir los requisitos establecidos.
Además, el Ayuntamiento está teniendo problemas para pagar las nóminas de sus propios trabajadores. Hay dinero de sobra en el banco, pero las partidas presupuestarias actuales impiden abonar los pluses de nocturnidad y festividad a los bomberos y policías locales, unos complementos que pueden llegar a suponer un 40 % de los ingresos de esos trabajadores. Ya ocurrió el año pasado y ha vuelto a pasar. En la última nómina, la de abril, no los cobraron.