Lo utiliza el 32,6 % de la población, frente al 46,5 % en castellano
20 feb 2025 . Actualizado a las 05:00 h.El catalán cede terreno como lengua habitual en Cataluña, y aumentan quienes se ven reconocidos por igual en el catalán y el castellano. Así lo refleja la última encuesta de usos lingüísticos de la población elaborada por el Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat). El estudio se publica cada cinco años, y en esta ocasión da datos referidos al 2023 y recabados entre la población de quince años o más.
Según esta encuesta, que se desveló ayer, el catalán es la lengua habitual de un tercio de la población, en concreto del 32,6 %. En el 2018 el porcentaje era del 36,1 %, lo que indica una bajada de tres puntos y medio en cinco años. Si se echa la vista aún más atrás, hasta el 2003, la caída es aún mayor, de más de trece puntos, porque hace veinte años el 46 % de la población de Cataluña utilizaba de modo habitual el idioma propio de la comunidad.
Por su parte, el castellano es lengua de uso diario para el 46,5 % de la población, superando en catorce puntos al catalán, a pesar de que también baja ligeramente respecto al 2018, mientras que crece el porcentaje de otras lenguas y también el de quienes ponen a la par el uso del castellano y de la lengua propia de Cataluña, hasta ser el 9,4 %.
Los dos idiomas ganan hablantes en términos absolutos, debido al crecimiento de la población, aunque pierdan peso porcentual, algo que la Generalitat relaciona con la llegada de extranjeros. «Tenemos una sociedad en la que ganan terreno el plurilingüismo y el multilingüismo», defendió ayer el consejero de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila.
Más allá de los usos, al preguntar por la lengua de identificación, la que el hablante considera como la suya propia, ambos idiomas pierden peso respecto a cinco años antes —el catalán lo es para el 30 % de los encuestados y el castellano para el 40,4 %—, mientras que se dobla el porcentaje de quienes dicen identificarse con las dos lenguas: pasan del 6,9 % del 2018 a un 14,6 % del 2023.
Alto nivel de conocimiento
Tal y como pasa con el gallego, el nivel de conocimiento del catalán entre la población es alto, aunque las mayores dificultades aparecen a la hora de escribir.
El 93,4 % de los encuestados dijeron poder entender el idioma propio de Cataluña. Supone una pequeña bajada con respecto al 94,4 % de cinco años antes. También se reduce muy ligeramente el porcentaje de quienes saben hablarlo, algo que reconocen ocho de cada diez personas. La competencia para leerlo queda en el 84,1 % (baja 1,4 puntos), mientras que solo el 65,6 % dicen saber escribir en catalán, cifra muy similar a la del 2018 (65,3 %).
Ámbitos de uso
El estudio también desvela que la población utiliza principalmente el catalán en sus relaciones con la Administración local y autonómica, y también con la policía local y los Mossos d'Esquadra, así como en sus interacciones con las entidades financieras.
Sin embargo, el castellano predomina sobre todo en las publicaciones en las redes sociales, con 52,1 % de personas que lo utilizan en exclusiva o más que el catalán en este ámbito. También es la lengua más frecuente en las relaciones con el personal médico.
La mitad del alumnado vasco de 2.º de ESO tiene dificultades para comunicarse en euskera
Es el doble que el dato para el castellano, del 26 %, aunque la competencia lingüística en este idioma cae mientras sube en euskera
El Gobierno vasco ha desvelado esta semana los datos de las últimas evaluaciones de diagnóstico educativo, unas pruebas que se realizan cada dos años a todo el alumnado de 4.º y 6.º de primaria y 2.º y 4.º de ESO de centros públicos y concertados y que se efectuaron por última vez en el 2023, para la mitad de etapa, y en el 2024, para el final.
Entre otras cuestiones, estos estudios evalúan la competencia en materias lingüísticas. Y los datos no son especialmente buenos, sobre todo a mitad de la secundaria, donde la competencia lingüística en castellano marca su mínimo histórico (lo mismo sucede con la matemática y la científica) y en euskera obtiene su segunda peor nota de la serie. En concreto, la lengua propia del País Vasco remonta dos puntos con respecto a la anterior evaluación obligatoria, realizada en el 2019, y se coloca en 243 puntos, mientras que el castellano pierde 17 y queda en 234. Curiosamente, no hay cambios en la competencia lingüística en inglés de los estudiantes del segundo curso de secundaria, que se mantiene en 244 puntos.
52 % en nivel inicial
Los datos más llamativos llegan al distribuir al alumnado de 2.º de ESO en niveles de competencia: inicial, medio o avanzado. Según los datos de las pruebas, un 52 % de ese alumnado que tiene entre 13-14 años y que está a solo dos años de acabar su educación obligatoria se ubica en ese nivel inicial para el caso del euskera. Es decir, su competencia comunicativa en este idioma es incompleta. Sí puede reconocer el sentido general de textos orales o escritos cercanos, pero siempre que sean cercanos a su experiencia personal. Además, es prácticamente el mismo porcentaje que había en el año 2019, cuando eran el 53 %.
En el caso del castellano, la cifra es la mitad. Un 26 % del alumnado está en ese nivel inicial. Los porcentajes entre ambas lenguas se acercan al revisar el nivel avanzado, es decir, la proporción de alumnos con una competencia de comunicación lingüística alta. Son el 18 % en castellano y el 14 % en la lengua propia del País Vasco.
Un programa para impulsar el idioma entre los pequeños
El departamento de Educación del Gobierno vasco está impulsando desde hace cuatro años un programa llamado Berba-Lapiko para impulsar el uso social del euskera entre el alumnado de primaria. Están anotados 50 centros públicos de áreas principalmente castellanohablantes. La iniciativa consiste en sesiones diarias de 20 minutos para trabajar la comunicación oral en euskera en un entorno acogedor dentro del aula y usando distintos tipos de textos basados en la cultura y la literatura populares.
Al final de la ESO
Los resultados de la competencia lingüística en euskera mejoran al final de la educación obligatoria, pero tampoco son óptimos, sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría del alumnado del País Vasco de primaria y secundaria escoge el llamado Modelo D de enseñanza, que tiene el euskera como lengua vehicular, es decir, utiliza este idioma en la mayoría de las asignaturas que se imparten.
Según la evaluación diagnóstica realizada el año pasado entre el alumnado de 4.º de ESO de los centros sostenidos con fondos públicos, al término de su escolarización obligatoria uno de cada cuatro estudiantes (el 25 %) todavía se encuadraba en un nivel inicial de manejo del euskera, y solo un 22 % contaba con un nivel avanzado. Cierto es que en castellano ese escalón superior solo lo alcanza el 25 %, y los alumnos que acaban la ESO con un nivel inicial de competencia lingüística están en el 15 %. Por cierto, en inglés, un 19 % tienen nivel básico y un 21 %, avanzado.