Óscar Puente: «Los gallegos no tendrán que pedir por carta a los Reyes Magos la alta velocidad, pues llegará antes del 31 de marzo con los trenes Avril»

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

El ministro Óscar Puente, con José Ramón Gómez Besteiro, que preside la comisión de Transportes
El ministro Óscar Puente, con José Ramón Gómez Besteiro, que preside la comisión de Transportes Fernando Sánchez | EUROPAPRESS

El BNG le recriminó en el Congreso los continuos retrasos en el eje atlántico, pero el ministro de Transportes no se refirió a ellos directamente. «Las incidencias se solucionarán», dijo de forma genérica. Más adelante anunció una reunión con los usuarios para transmitirles las medidas para mejorar la puntualidad

25 ene 2024 . Actualizado a las 10:19 h.

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, compareció este miércoles en el Congreso a petición propia, para explicar las líneas generales de la política de su departamento, y también por la solicitud del BNG para que dé cuenta de las actuaciones del ministerio en Galicia. El Grupo Popular también pidió la comparecencia. De esta forma, la situación en la comunidad gallega, en plena precampaña, se convirtió en uno de los ejes de debate en la Comisión de Transportes, presidida por el candidato del PSdeG a la Xunta, José Ramón Gómez Besteiro. De hecho, el diputado del BNG, Néstor Rego, le recriminó a Besteiro que no mencionara las siglas del partido nacionalista gallego cuando enumeró las peticiones de comparecencia del ministro. Y se lo volvió a echar en cara más adelante, pues seguía sin nombrar a su partido.

Rego recordó los términos del acuerdo de investidura suscrito con el Bloque, especialmente en lo que respecta a los servicios inexistentes de cercanías, que definió como un caso claro de «discriminación» y que deben estar en marcha al final de esta legislatura. Le recordó al ministro su reciente reconocimiento de que el corredor atlántico de mercancías va con retraso en comparación con el mediterráneo, y le recriminó que Galicia quede fuera de las autopistas ferroviarias pese a que el ministerio y el ADIF «se escuden en que non hai unha demanda empresarial», aseguró en gallego el diputado nacionalista. El ministro volvió a admitir retrasos en el corredor atlántico, aunque matizó que se está recuperando con licitaciones muy parejas a las del mediterráneo.

Rego también denunció un plan diseñado «desde el Gobierno de Ayuso» y asumido en su opinión por el PP nacional, para influir en el Gobierno portugués de cara a que dé prioridad a la conexión por alta velocidad con Madrid, en lugar de seguir con sus planes de ejecutar en primer lugar el eje Lisboa-Oporto-Galicia.

El representante del Bloque animó al ministro a poner en marcha cuanto antes los nuevos descuentos pactados con los nacionalistas en la AP-9 y la AP-53 -dependen de la aprobación de los Presupuestos-, aunque el objetivo último para su formación es que la autopista del Atlántico quede libre de peaje tras las sucesivas prórrogas de la concesión decididas por Gobiernos del PP y del PSOE. También reclamó que se cumpla el plazo de devolver a la normalidad a la autovía A-6 este año, con la reconstrucción del viaducto de O Castro sentido A Coruña.

La campaña gallega volvió a colarse en el debate cuando el portavoz del PP, Héctor Palencia, recriminó al BNG, al que calificó de «socio» del Gobierno, que sus pactos de investidura no se respetaran en lo que respecta a las bonificaciones ni a la transferencia a la Xunta. Rego negó que el Bloque sea socio del Gobierno. «É novo nesta comisión, pero debería informarse mellor», dijo en referencia a que ya hay descuentos en marcha desde la pasada legislatura. Sobre la transferencia, aseguró que Ana Pastor, presente en la comisión, bloqueó la tramitación cuando era presidenta del Congreso. Pastor pidió intervenir por alusiones y recordó que cuando era ministra de Fomento se aprobó la primera rebaja en los peajes entre Pontevedra y Vigo.

Pero en lo que más exigente se mostró Néstor Rego fue en la situación del ferrocarril de media distancia en Galicia y los continuos retrasos e incidencias, especialmente en el eje atlántico. «Actúe dunha vez para que terminen as incidencias no ferrocarril galego, todos os días está a haber incidencias», recordó, en un medio de transporte «que ten que ser fiable». Unas incidencias que afectan a todas las esquinas del país en la red convencional, como quedó constatado por los distintos portavoces y sus referencias a sus circunscripciones territoriales. Y aseguró que los gallegos dan más importancia a moverse con comodidad por la red ferroviaria gallega que a poder viajar a Madrid en tres horas.

El ministro le respondió enumerando las acciones de su departamento en Galicia, con licitaciones de más de 2.500 millones desde el 2018, «un 35 % más que los gobiernos anteriores». El segundo viaducto de la A-6, confirmó, «estará terminado antes de que finalice este año». Pero en su primer turno de réplica no se refirió a las incidencias concretas en Galicia, aunque sí hizo comentarios genéricos a la falta de material rodante. «No hay trenes nuevos desde el 2008», lamentó. En general, aseguró que hay incidencias que son «inevitables» y otras que se intentan solucionar «interviniendo en la red y renovando el material rodante». «Las incidencias se solucionarán», avanzó.

Rego cuestionó en su réplica que aún no se pusiera en marcha el plan de puntualidad, y el ministro anunció una reunión con los usuarios de media distancia en Galicia para explicarles las medidas con las que pretenden reducir las demoras. No descartó que en un futuro pueda haber trenes nocturnos entre Galicia y Barcelona, aunque destacó que es un servicio que pierde mucho dinero.

El miembro del Gobierno de Pedro Sánchez mantuvo el objetivo de que los trenes Avril, que mejorarán los tiempos de viaje en las ciudades del eje atlántico, circulen en el primer trimestre del año siempre y cuando «no haya problemas en las pruebas» que se están desarrollando en este momento. El portavoz del PP, Héctor Palencia, cuestionó el retraso de este material rodante, así como el acto del ministro en Vigo, acompañado de los Reyes Magos, donde anunció, en plena precampaña gallega, que a partir del 1 de marzo ya se podrían comprar los billetes. También ironizó sobre el beso que, en los andenes de la estación de Urzaiz, le dio al tren el candidato socialista en las autonómicas, José Ramón Gómez Besteiro. Frente al acto que fue cuestionado por el resto de los partidos y por la junta electoral, Puente se mostró este miércoles más prudente respecto a la puesta en servicios de las nuevas unidades ferroviarias, fiando su puesta en servicio a las pruebas de fiabilidad que se están desarrollando con cada una de las unidades.

Respecto a su viaje a Galicia, dijo que hizo «lo que ustedes me pidieron», en referencia a la situación ferroviaria de Vigo y aquella polémica carta a los Reyes Magos que mencionó en una entrevista en TVE. «Los gallegos no tendrán que pedir por carta a los Reyes la alta velocidad, pues llegará antes del 31 de marzo con los trenes Avril»», dijo, dejando claro que todavía no hay una fecha exacta de su puesta en servicio. También recordó la importancia del enlace de Olmedo, en Valladolid, donde se construirá un baipás para conectar a Galicia con el este y norte del país. «Nos preocupa la conexión con Portugal», admitió, y se puso como objetivo acordar políticas comunes en este ámbito con los países vecinos.

 El ministro recordó que España es el primer país de Europa en kilómetros de autovía y el segundo del mundo en kilómetros de alta velocidad, «por lo que concluyó que el país está bien comunicado por tierra, mar y aire, algo que hemos construido entre todos partiendo de una situación totalmente distinta». Sin embargo, incidió en una paradoja al respecto: «Escuchamos voces a lo largo y ancho del país que se quejan de las infraestructuras, las hemos convertido en un elemento de la batalla política y de agravio», por lo que defendió «un acuerdo de país por la infraestructuras» para sacarlas «al menos parcialmente de la batalla política para tener un mínimo consenso y no generar expectativas falsas en la población». «Tenemos que decirles a los ciudadanos que hay cosas que no se pueden hacer», dijo en referencia, por ejemplo, a las múltiples peticiones de soterramiento de ferrocarril en áreas urbanas. En este sentido, cree que es necesario terminar con la idea de sacar las estaciones del centro de las ciudades, pues con esa política se pierde operatividad y una de las grandes ventajas del modo ferroviario.

«Ya estamos invirtiendo más en cercanías que en alta velocidad», dijo Óscar Puente, al tiempo que anunció que el ministerio está obligado a tener una estrategia de anchos de vía antes del 2027, algo crucial para Galicia, uno de los pocos territorios donde convive el ancho internacional y el ibérico en la red de alta velocidad. Pero quiso ser optimista sobre lo ya conseguido. «Antes se recorría el trayecto entre Madrid y Pontevedra en seis horas y treinta minutos, y en solo cinco años se reducirá a la mitad».  El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible aseguró que su departamento quiere definir un modelo de explotación de los servicios de cercanías compatible con una futura liberalización, que incluirá también los servicios de media distancia.

Confirmó que el ministerio seguirá con la política de transformación de cara a la descarbonización, al calor de los fondos europeos y en busca de una movilidad «sana, sostenible y segura». Anunció que la Ley de Movilidad Sostenible volverá al Congreso en febrero en los mismos términos que en la anterior legislatura, cuando no pudo ser aprobada por el adelanto electoral. Lo mismo sucede con la ley que regulará la autoridad única en materia de investigación de accidentes aéreos, ferroviarios o marítimos. Sobre la Ley de Movilidad, se mostró dispuesto al diálogo y a aceptar aportaciones de los grupos parlamentarios. En este sentido, se plantea como un objetivo clave la puesta en marcha de un nuevo mapa concesional de las líneas de autobús estatales, que también quedó pendiente en la legislatura anterior, cuando se presentó un anteproyecto que no convenció a las comunidades autónomas. Recordó que hay cuarenta concesiones caducadas «desde hace muchos años», y que el objetivo de esa reorganización es reducir los tiempos de viaje y coordinarse con las autonomías y sus propios planes de transporte territoriales.

El ministro socialista se mostró partidario de aumentar la cuota del transporte de mercancías por tren, así como impulsar los corredores transeuropeos atlántico y mediterráneo, volver a la excelencia en los servicios ferroviarios y avanzar en la liberalización. Admitió que la red de carreteras ha llegado a un punto de madurez «importante», por lo que avanzó que la política en su departamento se centrará en la conservación y no tanto en la construcción de más kilómetros de autovías. La medida para suprimir aquellos vuelos cortos de menos de dos horas y media que puedan ser sustituidos por otro medio de transporte va a tener «un alcance pequeño», ya que solo se producirá en aquellos casos donde haya una alternativa.