Susto en las Cíes: «La rama cogió dormidas a las víctimas, cuando se dieron cuenta estaban llenas de golpes»
GALICIA
El director del cámping y la Policía Científica confirman que estaba sano el árbol cuya rama, de un tonelada, cayó sobre los campistas extranjeros. Uno de los heridos está en la uci
25 ago 2023 . Actualizado a las 21:34 h.Susto en el paraíso natural de las islas Cíes que se saldó con cuatro heridos, uno muy grave. Un excursionista italiano, Alberto, de 32 años, permanecía anoche ingresado en la uci del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo después de que una rama de una tonelada de peso de un eucalipto se desplomase desde una altura de 20 metros sobre su tienda de campaña mientras dormía en la zona sur del cámping de las islas Cíes. Tiene traumatismo en la base del cerebro, rotura de vértebras en el cuello y fractura de pelvis. Según su novia, su vida no corre peligro. El balance de hoy viernes es que continúa en la uci estable dentro de la gravedad.
La excursionista portuguesa de 49 años con cuatro costillas rotas ha sido dada de alta hoy viernes tras terminar su período de observación en urgencias del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo. Otros dos lesionados leves, un francés y un portugués, fueron dados de alta ayer por la mañana. Para su evacuación de la isla, el 112 montó un dispositivo de rescate a pie y con linternas en plena madrugada que incluyó la movilización de un helicóptero y una lancha rápida.
Tanto el encargado del cámping, Óscar Costas, como la Policía Científica aseguran que el accidente es «inexplicable» porque la rama estaba sana. Costas atribuye el desprendimiento a un «efecto de estos días de calor». Descarta la falta de mantenimiento porque los pinos del cámping ya habían sido podados por una empresa. Hay sospechas de que el eucalipto colapsó por el calor extremo, ya que en los días previos se alcanzaron los 34 grados en la ría de Vigo. Lo ocurrido ayer no es un fenómeno inusual para los eucaliptos y acacias. Una reciente sentencia de la Audiencia en Vigo examinó un caso similar y exoneró a una empresa de jardinería de los daños causados por la caída de una rama de un eucalipto sano sobre un coche en un día de calor en Samil debido al «estrés hídrico». Los accidentes de las Cíes y de Samil tienen un denominador común: el árbol estaba sano.
El accidente fue a las 4.50 horas de ayer. Los cuatro campistas dormían en sus respectivas tiendas en la zona de acampada libre del cámping de las Cíes cuando se rompió súbitamente una rama de eucalipto y se desplomó sobre ellos desde 20 metros de altura. El cámping, a solo 50 metros de la playa de Rodas, tiene un aforo máximo de 600 plazas y ayer había 550 ocupadas. Está ubicado dentro de un pinar, donde también hay eucaliptos con varias decenas de años. Muchos clientes instalan sus tiendas cerca de los árboles para atar las cuerdas al tronco o cobijarse bajo su sombra. La isla tiene un cupo de 2.000 visitantes diarios pero los campistas están excluidos y pueden pernoctar muchos días.
Tras oír el estruendo y los gritos de auxilio de los heridos, varios excursionistas que disfrutaban de sus vacaciones se despertaron y corrieron a rescatar a las víctimas, que estaban conscientes pero con numerosos golpes. En los primeros auxilios colaboraron un técnico del 061, una médica del PAC de O Porriño y un internista de Valladolid. Cuando llegaron los equipos de rescate, comprobaron que todos los heridos estaban liberados y accesibles. A ellos se sumaron los guardas forestales y varios policías. Trasladaron en plena noche a los heridos en camillas de emergencia hasta el muelle de Rodas, donde esperaban el helicóptero Pesca 1 y la lancha Salvador Mirach, y los evacuaron al hospital.
Las dos tiendas de campaña dañadas estaban ocupadas por sendos grupos que habían hecho una excursión a esta isla del Parque Nacional de las Illas Atlánticas. En una dormían tres italianos y un francés, entre ellos Alberto y su novia, la cual salió ilesa. La joven hizo guardia ayer cerca de la uci del Álvaro Cunqueiro para arropar a su novio herido, que confía que saldrá con vida. Los médicos estarán pendientes de su evolución en los próximos días. En la segunda tienda pernoctaba una pareja portuguesa. La mujer estaba en observación en urgencias, pero ya pasó a planta. Su acompañante, con una dislocación de hombro porque se puso nervioso e intentó retirar una rama, logró el alta.
«Los cogió dormidos, cuando se dieron cuenta estaban llenos de golpes. Estaban conscientes, con fuertes golpes y dolores», dice el encargado del cámping, Óscar Costas. «Fue una desgracia, la rama lastimó a los chavales», dice. Un joven vigués relata lo que vivió esa noche: «Fue muy impactante, se partió una rama de un árbol y se cayó encima de una tienda con gente».
A las nueve de la mañana, la Policía Nacional acordonó la zona dañada y sacó fotos de la escena. La rama principal, de 30 a 40 centímetros de diámetro y cuatro metros de longitud, se había quebrado de forma natural. La prueba es que la sección del corte era muy irregular y filamentosa. El alcance del impacto fue mayor porque la pieza desprendida tenía bifurcaciones secundarias que incrementaron su peso.
La dirección del cámping reubicó a los acampados en las cercanías. Para este tipo de contingencias o por lluvia, la empresa tiene reservadas 60 plazas para realojar a posibles afectados.
Los policías que inspeccionaron la zona dañada comprobaron que la rama estaba sana. Todo apunta a que el caso será calificado como un accidente y no por falta de mantenimiento del cámping, ya que se constató que los pinos habían sido podados. La empresa presentó a los policías locales y nacionales diversas pólizas y documentación para verificar que todo estaba en regla.
Una teoría que se baraja es que el calor afecta en mayor medida a los eucaliptos y las acacias que a los pinos. El cámping podará hoy el eucalipto por medio de una empresa especializada. Van a serrar la copa para evitar riesgos. Ya han montado las cuerdas de seguridad.