El Concello de Santiago remite a la Xunta su propuesta de tasa turística: hasta 2,5 euros por día y no pagarán los menores de edad
GALICIA
La alcaldesa considera este asunto de vital importancia y Rueda dice que dará una respuesta rápida tras estudiar la documentación
03 ago 2023 . Actualizado a las 20:22 h.La alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, remitió al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, toda la documentación sobre la tasa turística que el Concello demanda poner en marcha desde hace años. Lo hizo según la regidora este jueves aunque Rueda, a preguntas de los medios, aseguró haberla recibido el miércoles. Esta documentación incluye un exhaustivo informe del catedrático de Dereito Financeiro e Tributario de la USC, César García Novoa, así como la propuesta del proyecto de ley del impuesto sobre estancias turísticas en establecimientos de la comunidad autónoma de Galicia.
En él se detalla cómo podría ser esta tasa turística si la Xunta da el visto bueno al texto del Concello. Se trata de un impuesto por alojamiento -no exactamente por pernoctación- en establecimientos situados en municipios declarados de gran impacto turístico o de gran impacto turístico estacional. De la tasa estarían exentos varios colectivos: menores de 18 años, acompañantes de menores en excursiones escolares, estancias subvencionadas por programas sociales, organizadas por asociaciones declaradas de utilidad pública y que tengan relación con actividades educativas, sanitarias o sociales, y las personas con una discapacidad igual o superior al 66 %.
También todas aquellas personas que viajen por motivos no turísticos, como causas de fuerza mayor, motivos de salud, académicos, por competiciones deportivas oficiales o de trabajo. En este caso deberán justificarlo para no abonar el impuesto.
La propuesta económica que Goretti Sanmartín ha remitido al presidente de la Xunta establece una horquilla de precios que van de los 0,5 euros por estancia y persona hasta un máximo de 2,5 en función del establecimiento. Así, mientras que en el caso de hoteles y apartamentos de cinco estrellas, cuatro estrellas superior y similares el impuesto será de 2,5 euros, en el de pensiones, viviendas de uso turístico estándar, áreas para autocaravana, cámpings o albergues turísticos baja a 0,5 euros por alojamiento. En todos los casos se establece un máximo de seis estancias. Es decir, que aunque un viajero se aloje un mes, solo pagará seis días.
Para la alcaldesa de la capital gallega se trata de un asunto de «vital importancia» y así lo trasladó en la carta que acompaña la documentación remitida a Alfonso Rueda. También recuerda al presidente de la Xunta la necesidad de fijar un encuentro institucional para analizar conjuntamente esta propuesta y agilizar los trámites de esta futura tasa turística. Por su parte, Rueda explicó tras la reunión semanal de su gobierno que responderán rápido pero evitó dar plazos, «podo garantir que seremos rápidos no seu estudo trala súa remisión, que por certo foi na primeira semana de agosto. Non será nunha semana dada a complexidade do tema. Estudiarémolo e daremos unha resposta en consecuencia despois de dez meses solicitándoo. Xa era hora», apostilló el popular.
Los responsables de la recaudación serían los titulares de los establecimientos turísticos, de ahí que el sector reclame que en caso de implantarse sea una gestión ágil, y son los municipios los que deben pedir la declaración como concellos de gran impacto turístico. La aprobación como tal correspondería a Turismo de Galicia.
No todo iría a esos concellos
El texto que ha elaborado el gobierno local de Santiago contempla la creación de un Fondo para a Promoción do Turismo de Galicia al que iría todo lo recaudado con esta tasa. Al menos el 95 % debe destinarse a los concellos declarados como de gran impacto y de esta cantidad el 80 % tendrá la condición de financiación incondicionada. El 20 % restante se destinará a proyectos que busquen la promoción de un turismo sostenible, la conservación de recursos turísticos, a la inspección de equipamientos relacionados con el turismo o al desarrollo de servicios.
El sector hotelero no se cierra a este impuesto pero exige que lo recaudado revierta de forma clara en el turismo
Las asociaciones de hostelería, principales afectadas porque serán los establecimientos los que tengan que cobrar y recaudar esta tasa, no se cierran a la aplicación del impuesto pero sí ponen condiciones claras. Thor Rodríguez, presidente de Hostelería Compostela, asegura que esta entidad está «totalmente de acuerdo con que se abra el debate» porque entiende que la sociedad compostelana lo demanda. Eso sí, recuerda dos requisitos indispensables para que los hosteleros estén de acuerdo: que su implantación no genere cargas burocráticas y costes a los establecimientos, y que lo recaudado revierta de alguna manera en el sector, «Santiago necesita desestacionalizar el turismo y para ello necesitamos ayudas», explica. Respecto a los fondos que se recauden con la tasa, Rodríguez entiende que se usen para el sobrecoste que genera en la ciudad el turismo pero insiste en que debe repercutir también en los establecimientos.
La Unión Hotelera Compostela mantiene una postura diferente y lo hace por la falta de comunicación que ha habido en este tema por parte del Concello de Santiago, «estamos en contra porque no se nos consultó, nunca se nos informó del motivo, del cómo o de lo que se iba a hacer con los ingresos». José Antonio Liñares, su vicepresidente, recuerda que se trata de una tasa que los establecimientos hoteleros tendrían que cobrar y gestionar, «nos afecta de manera profunda y se nos ha ignorado, por lo que tenemos que estar en contra», concluye.
El texto remitido desde el gobierno local de Compostela se refiere a concellos declarados de gran impacto turístico o impacto turístico estacional. En este último caso estaría sin duda Sanxenxo, cuya población se multiplica durante los meses de verano. El presidente del Consorcio de Empresarios Turísticos de Sanxenxo (CETS), Alfonso Martínez, asegura que «no estamos cerrados a sentarnos y abrir un debate, pero más allá de lo que se cobre a los turistas lo más importante es saber qué se va a hacer con el dinero». Coincide con Hostelería Compostela en que los fondos deben revertir en el sector turístico de una manera u otra. También apunta a las posibles dificultades para implantarlo y en el caso concreto de su municipio matiza que de aplicarse no debiera circunscribirse a los meses de verano, «aunque en Sanxenxo es un tema que todavía ni se ha tratado con el Concello».