Los efectos del trámite BIC para la biblioteca de Pardo Bazán: los libros ya no podrán sacarse de Meirás

Mónica Pérez Vilar
Mónica P. Vilar REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Algunos de los libros de la autora que están custodiados en la sede de la Real Academia Galega
Algunos de los libros de la autora que están custodiados en la sede de la Real Academia Galega RAG

Tras incoarse el expediente, los traslados requieren autorización de la Xunta y cualquier intención de venta ha de advertirse a la Administración autonómica

26 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

La biblioteca personal de la gran intelectual gallega Emilia Pardo Bazán ya goza de la máxima protección. El miércoles arrancó el trámite para declararla Ben de Interese Cultural (BIC) con la publicación en el Diario Oficial de Galicia de la incoación del procedimiento para esa declaración. Y aunque todavía quedan pasos que dar para que los libros de la escritora sean formalmente BIC, este primer peldaño ya les otorga la máxima protección, al aplicárseles de forma inmediata, aunque provisional, el régimen de tutela previsto en la Lei de patrimonio cultural de Galicia.

En la práctica, esto supone que la Xunta tiene potestad para velar por la integridad de la colección. Esto es importante para los casi 8.000 volúmenes que custodia la Real Academia Galega, pero aún más para los alrededor de 3.000 que todavía permanecen en la estanterías de las Torres de Meirás. Y es que desde este 25 de noviembre, ningún volumen podrá ser trasladado sin la autorización de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural, siendo obligatorio comunicar tanto el origen como el destino. Esto garantiza que ni uno solo de los libros catalogados podrá ser sacado del mal llamado pazo por la familia Franco cuando retiren sus pertenencias antes de entregar sus llaves el 10 de diciembre.

El inicio del trámite para la declaración BIC tiene otras implicaciones. Por ejemplo, quienes custodien los libros tienen el deber de conservarlos y custodiarlos, evitando cualquier pérdida, destrucción o deterioro. Cualquier intervención que les afecte tendrá que ser autorizada por la Consellería de Cultura. Y en caso de que se pretenda venderlos, habrá de comunicarse a Patrimonio, informando del precio y las condiciones, pudiendo la Xunta ejercer su derecho de tanteo.

Pero además, a partir de ahora los custodios de los libros están obligados a permitir el acceso a los mismos por parte de técnicos e investigadores (bien in situ, bien depositándolos en una entidad), y también la visita pública por parte de la ciudadanía, algo que puede sustituirse por permitir que se expongan fuera de su ubicación original durante un período máximo de cinco meses cada dos años.

La protección se extiende, además, a cualquier libro que pueda aparecer a partir de ahora y se demuestre propiedad de Pardo Bazán. El plazo máximo para que se resuelva el expediente y se declare definitivamente BIC la biblioteca es de 24 meses, aunque el conselleiro de Cultura, Román Rodríguez, aseguró el sábado que no se tardará tanto. Hasta entonces, las primeras ediciones y los libros con dedicatorias y anotaciones de Pardo Bazán estarán protegidos.