La familia Franco deberá devolver el pazo de Meirás

La Voz REDACCIÓN

GALICIA

Imagen del Pazo de Meirás este miércoles
Imagen del Pazo de Meirás este miércoles MARCOS MÍGUEZ

La jueza sentencia que la donación del inmueble se hizo al jefe del Estado, no al dictador a título personal

02 sep 2020 . Actualizado a las 22:36 h.

La familia Franco deberá devolver al dominio público el pazo de Meirás. Según informa el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, el Juzgado de Primera Instancia de A Coruña ha sentenciado que el inmueble situado en Sada fue regalado en 1941 al jefe del Estado, no al dictador a título personal.

En la sentencia, la magistrada Marta Canales detalla que la compraventa de 1941 con la que el dictador consiguió inscribir el título en el registro de la propiedad «fue una simulación», por lo que debe ser anulada. También rechaza la «existencia de atraso» en la presentación de la demanda que ahora ha sido estimada «íntegramente». Y valora que haya nacido «dun importante estudo histórico e dun consenso social logrado tras moitos anos».

La magistrada no acepta la argumentación de los demandados sobre la compra «que realiza Franco coa intermediación de Pedro Barrié de la Maza, que cualifica de "ficción" levada a cabo “só co obxecto de poñer o ben ao seu nome”», según la información facilitada por el TSXG.

La Abogacía del Estado sostuvo en el juicio que Franco no adquirió el Pazo de Meirás porque los posibles títulos de adquisición de 1938 y 1941 «son nulos, el primero por defecto de forma y el segundo por simulación absoluta», y que es la Administración la que adquiere el bien por usucapión «por uso continuado para fin público». «Su nombre era Francisco Franco Bahamonde, pero no se le regala a él por sí mismo, sino al jefe del Estado», aclara la jueza, que insiste en que la literalidad de los documentos sobre la compra del pazo y su posterior donación «no arroja dudas» porque todos se refieren «al caudillo». De esta forma, no comparte las alegaciones de la familia Franco en relación a la intención de la parte vendedora acerca de que querían que el pazo se regalase a Franco a título personal.

En lo que respecta a la liquidación del estado posesorio (restitución de los gastos en los que podría haber incurrido la familia mientras fue titular del inmueble), la magistrada entiende que no cabe, al ser la propiedad incorporada al patrimonio de la familia Franco «de mala fe». Esa mala fe se materializa «cuando, tras aceptar el caudillo la donación del pazo de Meirás, en su calidad de jefe del Estado, otorga una escritura pública el 24 de mayo de 1941 con la sola finalidad de inscribir este bien a su nombre en el Registro de la Propiedad, sin mediar precio alguno». Recuerda además la juez que el Estado asumió todos los gastos de la residencia estival que fue gestionada y administrada como residencia oficial del jefe de Estado, por lo que afirma que «el Pazo de Meirás se gestionaba de forma idéntica al Palacio de El Pardo».

La jueza declara también nula la parte de la escritura por la que los herederos de Franco se hicieron con el inmueble Al entender que la propiedad del pazo corresponde al Estado, la juez declara también nula la parte de la escritura por la que los herederos de Franco se hicieron con el inmueble, así como la donación de las fincas que se recoge en una escritura de noviembre de 1982. La sentencia no es firme, ya que contra la misma cabe interponer recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de A Coruña. Sobre el momento en el que se presenta la demanda, que los letrados de la familia Franco consideraron retraso desleal, entiende la magistrada que «la posibilidad de articular la demanda nace de un importante estudio histórico y de un consenso social, logrado tras muchos años, que responde a una madurez de nuestro sistema democrático» y destaca que el Estado «nunca renunció a sus derechos».

La sentencia, que tiene 400 páginas, puede ser recurrida ante la Audiencia Provincial de A Coruña. 

«A sentenza é impecable, por fin se fai xustiza»

En Sada la satisfacción no puede disimularse este miércoles. Desde el gobierno local, el alcalde, Benito Portela, confía en que, más pronto que tarde, la sentencia pueda hacerse efectiva. «É certo que é recurrible, pero dá pouca marxe. Desde o punto de vista xurídico, a sentenza é impecable. Fundamenta claramente como foi o proceso, que a Xunta Pro Pazo tiña a vontade de doarlle Meirás ao xefe de Estado, non a Franco como persoa física. Ademais, incide en que a compra do ano 1941 foi fraudulenta, buscaba simular a doazón ao dictador e á súa familia», argumenta Portela, que pertenece a la formación local Sadamaioría. 

En el ayuntamiento donde está ubicado el pazo el sentimiento, defiende, es compartido. «Era importantísimo incluir na sentenza que este pazo fose incorporado ao patrimonio público. É un ben que ten que ser patrimonio. A día de hoxe é minoritaria a xente que pensa que Meirás non debe ser un ben público», añade Portela quien, desde un principio, «tivemos a esperanza posta nesta sentanza».