El Tribunal de Cuentas detecta irregularidades en la paralización de obras del AVE entre el 2014 y el 2017

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

El viaducto de Teixeiras, una de las estructuras que ponían en riesgo las obras del AVE
El viaducto de Teixeiras, una de las estructuras que ponían en riesgo las obras del AVE VÍTOR MEJUTO

Relata un sinfín de retrasos, descoordinación, falta de previsión y decisiones que no se ajustaron a la ley en parte de los dieciocho contratos suspendidos

23 ene 2020 . Actualizado a las 14:06 h.

El Tribunal de Cuentas acaba de publicar el informe de fiscalización sobre la suspensión de obras que afectaron a distintas líneas de alta velocidad, entre ellas la gallega, en la que llegó a haber 18 contratos que fueron objeto de alguna paralización entre el 2014 y el 2017, período en el que Ana Pastor (PP) era ministra de Fomento (diciembre del 2011 a junio del 2016) y Gonzalo Ferre, presidente del ADIF (enero del 2013 a noviembre del 2016). Estos tajos comenzaron a ser desbloqueados cuando llegó al ministerio Íñigo de la Serna, que debido a esas incidencias retrasó a diciembre de este año una línea que estaba prevista para finales del 2018, un plazo que pactó con el Gobierno gallego.

Estas suspensiones, que obedecían a distintas causas, motivaron que el nivel de ejecución presupuestaria no llegara ni a la mitad (49,2 %) de lo que estaba previsto invertir, y provocaron una serie de demoras que aún arrastran las obras. Pero lo más relevante es que el Tribunal de Cuentas encuentra distintas irregularidades en algunos de los once expedientes que ha fiscalizado. Así, en la vía izquierda de Vilariño-Campobecerros se aprobaron obras complementarias para los problemas detectados en los túneles de Bolaños que se deberían haber tramitado como proyecto modificado. Pero el tribunal constata que se evitó esta fórmula «ya que dicho contrato fue objeto de dos modificaciones del proyecto» y otro más excedería el 10 % del precio de adjudicación, algo que la ley no permite.

En diciembre del 2016 se acordó la suspensión total de las obras, cuando se había ejecutado el 100 % del importe de adjudicación. Esto se debió a una nueva modificación del proyecto, «si bien no resulta coherente que se acuerde la suspensión de las obras para tramitar una modificación del contrato si se había ejecutado ya la totalidad del mismo», se asegura en el informe.