El Estado se cuela en las ciudades

El Ministerio de Transportes y Movilidad incluye como tercer apellido Agenda Urbana, un plan para mejorar y hacer sostenibles los espacios urbanos y en el que destaca A Coruña

Uno de los proyectos de la agenda urbana coruñesa es abrir la ciudad al puerto urbano
Uno de los proyectos de la agenda urbana coruñesa es abrir la ciudad al puerto urbano

redacción / la voz

El antiguo Ministerio de Fomento inició desde hace años una retirada ordenada de las ciudades que se materializó en la cesión a los ayuntamientos de muchos trazados urbanos que eran antiguos surcos de carreteras nacionales, de forma que los concellos podían adaptarlos mejor a sus necesidades de movilidad. No obstante, conservó competencias en importantes accesos urbanos, como es el caso de A Coruña, donde las tres principales entradas a la ciudad -incluida la más reciente tercera ronda- son competencia del Gobierno central y fueron por tanto reformadas o construidas con los presupuestos estatales.

Esto ha cambiado con la nueva orientación del ministerio, que ha pasado a llamarse de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana. Aunque el departamento de José Luis Ábalos mantiene relevantes competencias en vivienda -el espacio que deja el régimen competencial de las comunidades autónomas- y en las políticas genéricas de edificación e incluso de urbanismo, la inclusión del concepto de Agenda Urbana en la denominación del ministerio refleja el interés del Estado por influir en las ciudades, después de haberse centrado durante las tres últimas décadas en conectarlas, primero con la red de autovías de primera y segunda generación y después con la apuesta por el AVE.

En esta nueva etapa el Estado vuelve su mirada a las ciudades, donde se cuecen los grandes desafíos de la movilidad sostenible y la calidad de vida de una mayoría de españoles, frente al vacío que fueron dejando los sucesivos éxodos del campo a la ciudad desde los años cincuenta del siglo XX. Ahora se trata de preparar la transición de las ciudades hacia el desarrollo, la movilidad y el urbanismo sostenible, con un modelo urbano que ya está previsto en la legislación estatal y en buena parte de las normas autonómicas, incluida las aprobadas en los últimos años por la Xunta. Entre ellas destaca una idea: evitar la dispersión urbana -que no solo da sensación de desorden, sino que incrementa los costes de los servicios- y apostar por rehabilitar la ciudad existente. En los últimos años, la política de la Xunta en los cascos históricos sigue esta tendencia.

La Agenda Urbana Española fue tomada en consideración en el Consejo de Ministros el 22 de febrero del 2019, con un documento estratégico que deberían implementar los ayuntamientos, aunque por el momento no hay ninguna legislación estatal que les obligue a hacerlo. «Todavía no hay una adhesión formal de nadie, aunque hay muchos municipios que están trabajando en la implementación», explican fuentes del Ministerio de Transportes. «Esto no obsta a que la implementación cambie con el nuevo impulso que en el Ministerio de Transportes y Movilidad vamos a dar a toda la estrategia de Agenda Urbana para incidir, junto al diseño de las infraestructuras de transporte, en el desarrollo del derecho que los ciudadanos tienen a disfrutar de ciudades sostenibles, conectadas, y en las que el artículo 47 de la Constitución sea efectivo», añaden las mismas fuentes, en referencia al precepto constitucional que proclama que todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada.

La Agenda Urbana está impregnada de ideología, aunque su origen hay buscarlo en Naciones Unidas y en la Agenda 2030, cuya coordinación recayó en el vicepresidente Pablo Iglesias, que deberá entenderse con Transportes en la dimensión urbana de esta apuesta de la ONU por el desarrollo sostenible. A pesar de una cierta carga dogmática en algunos aspectos, podría decirse que hay un amplio consenso en buena parte de las recetas para las nuevas ciudades.

El modelo coruñés

Según constatan en Transportes, en Galicia la ciudad que más ha avanzado en la planificación de su agenda urbana es A Coruña, una urbe que también se encuentra en una buena posición a nivel nacional en la implementación de los objetivos de la Agenda Urbana. La estrategia herculina en este asunto se estructura en torno a nueve proyectos estratégicos, consistentes en abrir la ciudad al área metropolitana mediante una red de sendas peatonales y ciclistas; apostar por una ciudad tecnoindustrial compartida por A Coruña y Arteixo; crear una avenida de la innovación; mejorar la calidad de vida en los barrios, equilibrando las distintas zonas de la ciudad; abrir el puerto urbano a la ciudad; crear un distrito para que se desarrolle la creatividad; y apostar por el conocimiento en colaboración con la Universidade da Coruña, entre otras apuestas.

La Agenda Urbana traerá en los próximos años cambios en la normativa urbanística y en la planificación, así como en la mejora de la gobernanza y la participación de los ciudadanos, una vez que ya ha terminado la labor de los siete grupos de trabajo que empezaron a elaborar las líneas generales de acción desde junio del 2017. La mejora de la calidad de vida no solo se aplicará en las ciudades, sino que muchas recetas servirán para mejorar la calidad de vida en los pueblos.

Competencias

Se pretende avanzar en el reconocimiento de la autonomía local, introduciendo cambios en la Ley de Bases de Régimen para clarificar las competencias de los municipios. Otro objetivo relevante, desde la capacidad legislativa estatal, es lograr un marco normativo y de planeamiento «actualizado, flexible y simplificado», ante los múltiples problemas que se están produciendo con los planes de ordenación urbanísticos. «Las declaraciones de nulidad radical de los planes urbanísticos están provocando una crisis en el sistema que pone en riesgo la propia credibilidad del ordenamiento jurídico», se asegura en el plan de acción de la Agenda Urbana.

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pablo gonzález

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